El berrocal de Ortigosa del Monte

Si hubiera que destacar algún rasgo esencial del piedemonte granítico del suroeste segoviano, que le otorgaría personalidad propia con respecto a otros terrenos graníticos, éste podría ser la ausencia de ‘montes isla’ de estructura dómica (denominados bornhardt), y la existencia, en su lugar, de formas acastilladas que aparecen como pequeños relieves residuales (berrocotos).

En detalle, las formas del terreno que componen este paisaje (con su denominación local más común entre paréntesis), son: montes isla acastillados (berrocotos); torres de bloques, tor (canchos, peñas); berrocales y pedrizas (berrocales, peñascales); lanchares (lanchares, losares); zonas de arenización o alteración (navas, navazos, prados); laderas graníticas (canchos); relieves residuales lineales (guijos, guijas).

Berrocal de Ortigosa del Monte

Berrocal de Ortigosa del Monte

Los berrocales son agrupaciones de bolos y bloques en pequeños cerros y divisorias entre vaguadas, así como en las proximidades de arroyos. En ocasiones, acumulaciones de bolos sitúan en las culminaciones de domos graníticos; en este caso, los domos son reconocibles, pero no así en las pedrizas, de aspecto más caótico. Los mejores ejemplos de berrocales de toda la comarca aparecen en: Villacastín, Zarzuela del Monte y Ortigosa del Monte.
El Berrocal de Ortigosa aparece citado en diferentes catálogos e inventarios de lugares de interés geológico desde la década de 1991, pero no fue hasta el año 2003 cuando se incluye entre los Lugares de Interés Natural (LIN) de las Directrices de Ordenación Territorial de Segovia y su Entorno (DOTSE; Martín y Díez, 2003), por lo que se encuentra protegido en ámbito supramunicipal desde su publicación en 2006.

Los usos tradionales de la mayor parte de las fincas del Berrocal son perfectamente compatibles con su conservación e incluso con la potenciación de sus valores. La ganadería extensiva, principalmente de vacuno, ovino y caprino mantiene la vegetación arbustiva y herbácea en un equilibrio dinámico que hace que no invadan las formas graníticas ni impidan su observación. Algo parecido ocurre con la extracción de leña y desmoche de los fresnos. El resultado es que este espacio se configura como un monte adehesado de robles, encinas y fresnos entre los que se salpican las formas graníticas. El único aspecto de posible conflicto de la actividad ganadera con la puesta en valor del patrimonio geológico es el control de acceso de visitantes, que requiere de un cuidado cerramiento de las puertas de los vallados para impedir la salida y dispersión del ganado; igualmente, los visitantes podrían molestar al ganado, o este suponer una amenaza para los geoturistas. En ocasiones, grupos de visitantes han realizado ceremonias y ritos exotéricos en los conjuntos rocosos, al atribuir al lugar propiedades singulares y paranormales; sus actividades vespertinas y nocturnas, así como los efectos de su estancia (ruidos, basuras…), frecuentemente han provocado quejas de los vecinos del pueblo y usuarios del Berrocal.

También existe un posible conflicto de las actividades geoturísticas con otra actividad tradicional en el Berrocal: la apicultura, pues las colmenas y lugares vallados se localizan en ocasiones próximas a las formas más singulares, suponiendo cierto peligro para los visitantes.

Berrocal de Ortigosa

Berrocal de Ortigosa

Otros usos históricos, actualmente abandonados, como la cantería de granito, que pudieran resultar incompatibles con la conservación del patrimonio geológico, al estar en desuso, no suponen un problema. Es más, los restos de extracción (frentes de explotación, bolos barrenados, restos de cuñas…) y las piezas a mitad de extracción o listas para ser trabajadas, suponen elementos que añaden un valor arqueológico-industrial a la visita.
En definitiva, el Berrocal supone un claro ejemplo de compatibilidad de las actividades ganaderas tradicionales, con la puesta en valor y utilización del patrimonio geológico, que hacen que este espacio suponga un recurso para el desarrollo del municipio.

Extracto de: Itinerarios geoturísticos por la provincia de segovia. La gestión de su patrimonio geológico (Díez-Herrero y Vegas, 2013)