En las últimas horas ha corrido como la pólvora en medios de comunicación y redes sociales la noticia de la muerte de Julio Michel. Segoviano de adopción, su figura se recordará siempre como Director del Festival Internacional de Teatro de Títeres de Segovia, Titirimundi. Julio era todo un Señor, así con letras mayúsculas, de la farándula que hacía gala de una ironía elegante, poseía un don de gentes envidiable y una curiosidad fuera de lo normal. Un malabarista del tiempo que era capaz de atender a su familia y estar con sus amigos.

Miembro activo de la ciudad, su trabajo no se centraba sólo en la organización del Festival, sino que consiguió que el teatro de títeres sea hoy parte de la escena cultural a lo largo de todo el año y que Segovia sea referente mundial en el ambiente titiritero. En los últimos años, además, ayudaba incluyendo una función del festival que coincidía en la localidad y fecha en el que se celebra el geolodía.

No era raro verle en las actividades que se organizaban desde geologiadesegovia.info, a muchas de ellas asistía junto con sus hijos, y nuestro vínculo se hizo todavía más estrecho cuando publicamos el artículo que unía Titirimundi con la geología de la ciudad de Segovia. Le resultó llamativo como fuimos capaces de juntar dos conceptos aparentemente tan distintos, pero no creemos que fuera una casualidad que Titirimundi recibiera el premio Tierra de Segovia junto al libro “Las raíces del paisaje”. También era un enamorado de la Sierra a la que acudía en cuanto tenía ocasión y en la que cada 31 de diciembre conseguía reunir a un puñado de buenos amigos para reirse del año que acababa y reinventarse para el siguiente.

Le echaremos mucho de menos.