Sin duda, el mes de marzo de 2017 ha sido prolífico en la aparición de artículos científicos sobre la gea segoviana. A la publicación del artículo sobre patrimonio geológico del entorno de Madriguera, en la revista Geoheritage (http://www.geologiadesegovia.info/se-publica-un-nuevo-articulo-sobre-patrimonio-geologico-de-segovia-en-la-revista-especializada-geoheritage/), hay que sumar otro trabajo sobre geomorfología. Se trata de la investigación Gully evolution and geomorphic adjustments of badlands to reforestation, del que son coautores J. A. Ballesteros Cánovas, M. Stoffel, J. F. Martín-Duque, C. Corona, A. Lucía, J. M. Bodoque y D. R. Montgomery.

 

En este caso, el estudio se centra en las cárcavas arenosas de la comarca de Pedraza, que ha sido objeto ya de varios trabajos científicos previos, elaborados en el marco de la tesis doctoral de la geóloga segoviana Ana Lucía Vela.

Localización de las cárcavas de la comarca de Pedraza (imagen obtenida del artículo, con permiso de los autores)

Las principales contribuciones de este trabajo son las siguientes: (1) se aportan nuevos datos sobre el origen inequívocamente antrópico de estas formas del terreno; (2) se han descubierto signos de una verdadera minería “artesanal” en el interior de las canteras, con restos de acopios, caminos y frentes de explotación anteriores a 1946 (fecha del fotograma en el que se han identificado tales signos, comprobados en campo); (3) la concatenación de estos procesos de origen antrópico, con procesos geomorfológicos naturales, originó un proceso de captura fluvial en una de estas cárcavas (La Barranca de los Pinos); (4) la erosión remontante de la captura dejó expuestas numerosas raíces de Pinus pinaster, cuyo análisis dendrogeomorfológico ha permitido datar el proceso erosivo “en 4D” (de la citada erosión remontante), con información verdaderamente detallada de lo ocurrido entre 1989 y 2012; (5) finalmente, con carácter aplicado, el trabajo demuestra que la reforestación a la que se sometieron estos espacios en la mitad del siglo XX, si bien consiguió detener la erosión en las laderas, aceleró el encajamiento del cauce principal de la cárcava, al modificar el balance escorrentía-sedimentos del sistema. Ello pone de manifiesto que, en procesos de restauración de ecosistemas altamente transformados (como estas cárcavas), establecer una estabilidad geomorfológica de la red de drenaje (mediante restauración geomorfológica) es más determinante que conseguir una cubierta vegetal o edáfica en las laderas.

 

Trabajos de campo durante la realización de este estudio (imagen obtenida del artículo, con permiso de los autores)

Puede obtenerse el pdf de esta publicación en: https://www.nature.com/articles/srep45027