El suelo es una cubierta discontinua de la superficie terrestre donde interaccionan la roca del substrato, la cubierta vegetal y la atmósfera. Es la capa fértil del Planeta que los humanos hemos aprovechado para cultivar desde el origen de las civilizaciones.


Perfil de suelo actual sobre dolomías cretácicas. Las Lastras en la calle Clavel, Segovia. Foto: Andrés Díez Herrero.

Lo normal es que los suelos evolucionen en el tiempo, esto es, se crean por alteración de la roca, ganan profundidad y muchas veces se destruyen por erosión de la arroyada, el viento o los procesos de ladera.

Perfil de suelo actual sobre ortogneises glandulares. Rotonda del Pastor, Alto Clamores, Segovia. Foto: Andrés Díez Herrero.

Pero hay ocasiones en las que los suelos no se destruyen y quedan preservados, tapados por otros suelos o sedimentos posteriores. Son los llamados paleosuelos, o suelos fósiles.


Afloramiento de arenas cretácicas con niveles de paleosuelos intercalados. Valleruela de Pedraza. Foto: Andrés Díez Herrero.

En la provincia de Segovia es llamativa la preservación de paleosuelos tanto del Cretácico superior como del Cenozoico, sobre todo del Paleógeno y el Mioceno; porque fueron suelos enriquecidos en minerales resistentes a la erosión, como los óxidos e hidróxidos de hierro, la sílice, carbonatos de calcio y arcillas especiales.

Perfil de suelo actual y paleosuelo mioceno con niveles de calcretas y palycretas. Zarzuela del Monte. Foto: Andrés Díez Herrero.

En ocasiones estos paleosuelos con arcillas especiales han sido y son importantes yacimientos minerales con interés económico en la provincia, como ocurre en Bercimuel, con la mina de palygorskita o atapulgita.

Paleosuelos enriquecidos en arcillas especiales (palygorskita o atapulgita) en el frente de explotación de la mina de Bercimuel, comarca de Maderuelo.
Foto: Andrés Díez Herrero.

Ya que estos minerales en los que están enriquecidos los paleosuelos de Segovia tienen usos industriales como productos absorbentes, que se usan desde la fabricación de camas de gato a recogida de vertidos contaminantes.

Sacos de arena para gatos hechos a partir de las atapulgitas de los paleosuelos de la mina de Bercimuel. Foto: Andrés Díez Herrero.

Entre los paleosuelos de Segovia destacan los del Cretácico superior, y más en concreto los que se encuentran intercalados en las arenas silíceas y arcillas de la formación Utrillas, con edades de unos 90 millones de años. Se formaron sobre los depósitos de ríos anchos de canales múltiples entrelazados, que arrastraban arenas y gravas, fundamentalmente constituidas por cuarzo.

Reconstrucción idealizada de los ríos entrelazados del Cretácico superior en Segovia. Dibujo: Jorge Soler Valencia

En las márgenes e islas de estos ríos, el clima ecuatorial que había en la actual Segovia, con temperaturas cálidas y suaves y elevadas precipitaciones, facilitó la formación de suelos típicos de zonas intertropicales, con lavado de elementos solubles, y enriquecimiento en minerales insolubles, como los óxidos de hierro y titanio, o la sílice.

Detalle del a reconstrucción idealizada de los ríos entrelazados, con los niveles de paleosuelos rojizos en las márgenes y zonas encharcadas. Dibujo: Jorge Soler Valencia

Los restos de estos paleosuelos intertropicales pueden reconocerse hoy en día en muchos afloramientos de las rocas cretácicas en la provincia de Segovia, en forma de costras de óxidos e hidróxidos de hierro con titanio y otros elementos, que cementan arenas y gravas.

Niveles de paleosuelos de colores pardos, rojizos y amarillentos intercalados en la secuencia de la formación Utrillas. Valleruela de Pedraza. Foto: Andrés Díez Herrero.

Y en las que se pueden reconocer caracteres típicos de estos suelos ecuatoriales llamados corazas, como las cuñas rellenas de óxidos…

Paleosuelo ferruginizado con cuñas penetrativas rellenas de óxidos e hidróxidos de hierro. Ituero y Lama. Foto: Andrés Díez Herrero.

… restos de las raíces de la vegetación que crecía sobre ellos, o incluso las grietas poligonales de desecación de las zonas encharcadas.

Restos de bioturbaciones de raíces en el paleosuelo arenoso de la formación Utrillas.El Tejerín, cabecera del valle de Tejadilla, Segovia. Foto: Andrés Díez Herrero.

Los suelos silicificados son bancos de roca que conservan todas las características de las arenas originales (intercalaciones de cantos, estructuras sedimentarias entre otros)…

Afloramiento de paleosuelos arenosos silicificados. El Tejerín, cabecera del valle de Tejadilla, Segovia. Foto: Andrés Díez Herrero.

… pero cementados por sílice, lo que les hace especialmente resistentes a la erosión.

Afloramientos de paleosuelos silicificados formando resaltes entre las arenas y arcillas no cementadas. El Tejerín, cabecera del valle de Tejadilla, Segovia. Foto: Andrés Díez Herrero.

Todos estos paleosuelos merecen la pena ser inventariados como lugares de interés geológico, protegidos y puestos en valor, no sólo por su interés científico para reconstruir los climas del pasado, sino por su interés didáctico y divulgativo, en la actual coyuntura del cambio climático.

Afloramiento de las facies Utrillas con intercalaciones de paleosuelos versicolores. Valleruela de Pedraza. Foto: Andrés Díez Herrero.

Como ya ha hecho con acierto el ayuntamiento de Arevalillo de Cega, preservando grandes fragmentos de estos paleosuelos ferruginizados junto a los restos de troncos de coníferas fósiles silicificadas que aparecen junto a ellos…

Restos de troncos de coníferas fósiles y paleosuelos ferrugionosos antes de la actuación municipal de puesta en valor. Arevalillo de Cega. Foto: Andrés Díez Herrero.

…ya visitables en un espacio intepretativo junto a la iglesia de la localidad. El conocimiento de nuestro pasado remoto como recurso geoturístico para el futuro de nuestro mundo rural.

Espacio interpretativo de los troncos fósiles de coníferas y los paleosuelos cretácicos, situado tras la iglesa de la localidad de Arevalillo de Cega. Foto: Andrés Díez Herrero.