El pasado mes de mayo se produjo una de esas casualidades que conviene contar, por lo que tienen de simbólico y curioso: Tanzania (el país del oriente meridional africano) y Segovia (la ciudad castellana) se permitieron ‘intercambiar’ valores patrimoniales de carácter natural. Vamos a contarlo:

 

DE TANZANIA A SEGOVIA (Y VUELTA)

A Segovia llegaron, como todos los años, los vencejos (Apus apus), esas aves que con sus trepidantes vuelos y su apasionante comportamiento asombran a segovianos y turistas en el entorno del Azoguejo. Más información en la web de Segovia Educa en Verde.

El vencejo que revelará los datos. / Kamarero

 

Tanto es así, que un grupo de ornitólogos segovianos llevan años estudiando su comportamiento, y el pasado año capturaron (con los correspondientes permisos y mediante redes adecuadas) varios ejemplares que se posaron en el Acueducto para instalarlos sistemas de geolocalización, en su viaje otoñal e invernal hacia las latitudes ecuatoriales africanas. Cuando este año han repetido el proceso de captura, han tenido la fortuna de atrapar uno de los ejemplares de vencejo con el geolocalizador que habían instalado el pasado año; y cuando han leído el número de horas de luz registradas por el geolocalizador, y lo han traducido a coordenadas geográficas del recorrido realizado por este vencejo, han comprobado con asombro que la migración de más de 20.000 kilómetros les lleva cada año por el estrecho de Gibraltar, la costa occidental de África hasta el golfo de Guinea, y desde allí se insertaba en el continente hasta Senegal y Tanzania. Este recorrido es semejante al de otros vencejos que en primavera-verano pernoctan en otros edificios emblemáticos, como el Palacio Real de Madrid, que sigue desde hace años la SEO/BirdLife con el programa MIGRA.

Para más información, leer el magnífico reportaje «El vencejo confidente» de Guillermo Herrero, en El Adelantado de Segovia, con fotos de Kamarero.

 

DE SEGOVIA A TANZANIA (Y VUELTA)

Pues bien, prácticamente a la vez que los vencejos viajaban desde Tanzania a Segovia, cruzándose en vuelo viajaban desde España a Tanzania dos personas (Enrique Díaz y Juana Vegas) para trasladar a los países africanos anglófonos, experiencias en la protección de otros valores naturales: el patrimonio geológico (Geoheritage).

Se trata de unos cursos de formación de técnicos y directivos de los servicios geológicos africanos en el inventario, valoración, conservación y aprovechamiento del patrimonio geológico; ofrecidos por un proyecto de la Unión Europea (PanAfGeo), y al que asistieron una veintena de técnicos, que combinaron clases teóricas con visitas y prácticas de campo en espacios emblemáticos, como el Parque Nacional del cráter del Ngorongoro.

Una de estas personas, la geóloga segoviana Dra. Juana Vegas Salamanca (Jefa del Área de Patrimonio Geológico y Minero en el Instituto Geológico y Minero de España), a buen seguro incluyó, entre sus explicaciones, algunos de su larga experiencia en la gestión del patrimonio geológico segoviano, para que sirva de ejemplo sobre cómo aprovechar estos elementos naturales en el geoturismo o la aplicación de nuevas tecnologías.

 

De esta forma tan curiosa se produjo, el pasado mes de mayo de 2018, un ‘intercambio’ natural entre Tanzania y Segovia y viceversa.