El Museo de Segovia acoge desde el pasado mes de abril de 2017 la exposición temporal titulada “Emiliano Barral. El animador de la piedra“, promovida por la Junta de Castilla y León y la Diputación de Segovia, para conmemorar el 80º aniversario del fallecimiento de este escultor sepulvedano, durante la Guerra Civil española, en el frente de Madrid en noviembre de 1936.

Aprovechando la ampliación del plazo de la exposición, que inicialmente estaba previsto que acabara en junio de 2017, pero que se ha prorrogado hasta el 15 de septiembre de este año, y como complemento al magnífico catálogo de la exposición, desde Geología de Segovia queremos aportar de forma divulgativa el conocimiento que se tiene sobre esa piedra a la que se refiere el título de la exposición: la piedra que ‘animó’ Barral.

¿Qué ‘piedra’ utilizó o ‘animó’ Emiliano Barral para su obra escultórica?

Aunque Emiliano Barral utilizó numerosos materiales en su obra escultórica, como arcilla, escayola, pastelina, bronce, areniscas, calizas y mármoles de diversas procedencias, sin duda lo más conocido es el uso que hizo de una roca muy abundante en la comarca de su localidad natal: la denominada piedra rosada de Sepúlveda o Rosa Sepúlveda.

En este material labró muchas de las esculturas más representativas y por las que es conocido nacional e internacionalmente, como los bustos de Isidro Barral (1918), Mi madre (1922), el Monumento a Daniel Zuloaga (1924), los bustos de Pablo Iglesias, Antonio Linage y Antonio Machado, etc. Este último, le dedicó a Emiliano Barral un precioso poema incluido en Nuevas Canciones (1922), en el que se hacen varias referencias explícitas a esta piedra y sus características.

 

¿Qué es la Piedra rosada de Sepúlveda?

El material conocido comercialmente como “Rosa Sepúlveda” o “Piedra rosada de Sepúlveda” es realmente una roca sedimentaria (o sea, formada por sedimentación en la superficie de la Tierra), del grupo de las rocas carbonáticas o carbonatadas (o sea, formada por carbonatos, en este caso de calcio, o mineral calcita), que genéricamente se integran en el grupo de las ‘calizas‘ .

Más en detalle, en realidad se trata de una caliza bioclástica (casi una biocalcarenita), esto es, una arenisca (-clástica, roca sedimentaria formada por fragmentos de otras rocas o minerales de tamaño arena; grainstone en terminología anglosajona), cuyos granos y cemento son calcáreos (caliza), muchos de ellos fragmentos de organismos fósiles (bio-). La coloración rosada o asalmonada se debe a la presencia de óxidos e hidróxidos de hierro (hematites, goethita, limonita…), que tiñen los granos y el cemento carbonático que los aglutina. Para conocer más sobre las características petrológicas de esta roca y su meteorización, se pueden consultar los trabajos publicados por la doctora Juana Vegas (Vegas, 1998).

 

Esta composición y naturaleza le confiere una serie de propiedades físicas muy comunes a otras ‘calizas’ y ‘areniscas’, como: ser fáciles de labrar, al tener dureza 3 (calcita), por lo que pueden ser fácilmente rayadas y esculpidas con útiles metálicos de hierro y acero (con durezas superiores a 5), y conservar cierta porosidad (media del 8 %); tener bastante resistencia mecánica, al estar cementada por carbonatos entre los granos y partículas; y presentar texturas variadas, asociadas a las laminaciones y variaciones de tamaño de grano y color de una roca sedimentaria. Para saber más sobre las características petrofísicas de esta roca como material de construcción, se pueden consultar los trabajos publicados por los doctores Olmedo y Calvo (Olmedo et al., 2004) y por el doctor ingeniero Fernando Pedrazuela (Pedrazuela, 2016).

 

 

 

¿Cómo se formó el Rosa Sepúlveda?

Esta roca, en la comarca del Macizo de Sepúlveda, se encuentra dentro de la serie de materiales depositados en una plataforma marina carbonática durante el Cretácico superior, hace entre 85 y 75 millones de años. Por lo tanto, se formó por la deposición de los granos y partículas en el lecho de un mar cálido, poco profundo, semejante al actual mar Caribe, justo detrás de la línea arrecifal que formaban hacia el noreste las barreras de rudistas de Castrojimeno.

Incluso algunos investigadores han sugerido la relación de estas rocas con facies de desmantelamiento del arrecife durante temporales y tormentas, donde se formaban mantos de arenas de fragmentos de conchas, con formas de abanico, hacia la parte trasera del arrecife, donde ahora se ubican las localidades en las que se encuentran las canteras que lo han explotado históricamente, como Villar de Sobrepeña, Aldehuela y Castroserracín.

Por ello no es extraño encontrar en el Rosa Sepúlveda fragmentos microscópicos, a veces reconocibles a simple vista, de fósiles: conchas de moluscos (rudistas), foraminíferos, dientes de tiburón y otros seláceos, corales, briozoos, equinodermos, gasterópodos, algas verdes y rojas… y  otros organismos marinos.

 

 

 

Más información al respecto de la estratigrafía del Rosa Sepúlveda se puede encontrar en los trabajos clásicos de la doctora Ángela Alonso (Alonso, 1981) que incluía los bancos de esta roca en la Formación ” Calizas, dolomías y areniscas dolomíticas de Linares-Ituero”, con edad estimada de Coniaciense Superior- Santoniense medio; o la revisión de las formaciones y unidades que han hecho recientemente el doctor Javier Gil y colaboradores (Gil et al., 2004, 2008 y 2010), quienes lo incluyen en la Formación “Montejo de la Vega”.

 

La ‘recuperación’ del busto “Linage” de Emiliano Barral en Rosa Sepúlveda

El busto que realizó el escultor sepulvedano Emiliano Barral de Antonio Linage, prohombre de Sepúlveda durante la Segunda República y padre del actual cronista de la villa, homónimo, tuvo el honor de compartir espacio con el Guernica de Pablo Picasso en la Exposición Universal de París de 1937, en el Pabellón de España, mientras tenía lugar la Guerra Civil española (1936-1939).

Posteriormente, durante el franquismo, estuvo almacenado y olvidado en un sótano de Barcelona, donde se deterioró notablemente (rotura de un fragmento de la nariz, rozaduras, suciedad…).

Hace unos años fue recuperado por sus descendientes y, en los últimos meses, ha sido limpiado por el cantero sepulvedano Juan Emilio Cristóbal (Taller de cantería Hermanos Cristóbal).

El domingo 20 de agosto de 2017 tuvo lugar, en la nave del taller de los Hermanos Cristóbal en Sepúlveda, un acto simbólico de presentación en sociedad del busto limpio, en el que participaron D. Antonio Linage, el cantero ocupado de la limpieza y Andrés Díez Herrero, como geólogo ocupado de la identificación de la roca.

Los intervinientes hablaron durante 20 minutos, ante medio centenar de invitados, fundamentalmente representantes de la sociedad y la cultura sepulvedana, exponiendo: las vicisitudes históricas del busto “Linage”; el proceso de labra de una escultura y cómo se ha limpiado; y las principales características y origen geológico del Rosa Sepúlveda como roca ornamental. El acto se cerró con la degustación de un vino español en un ambiente de cordialidad, amenizado por la dulzaina y el tambor de Pablo Zamarrón y los cánticos de las cuadrillas de las peñas sepulvedanas.

Ahora, de nuevo, la obra “Linage” se encuentra de nuevo disponible para ser admirada por el público y pasar a los anales de la escultura española y universal.

 

Para saber más sobre la piedra rosada de Sepúlveda

  • Alonso, A. (1981). El Cretácico de la provincia de Segovia (borde Norte del Sistema Central). Seminarios de Estratigrafía, Serie Monografías 7, 1-271.
  • Díez Herrero, A. y Martín-Duque, J.F. (2005). Las raíces del paisaje. Condicionantes geológicos del territorio de Segovia. En: Abella Mardones, J.A.; Salinas, B. y Yoldi, L. (Coords.), Colección Hombre y Naturaleza, VII. Ed. Junta de Castilla y León, 464 págs.
  • Díez Herrero, A. (2011). ‘Sepúlveda’ antes de Sepúlveda: crónica geológica. En: González, M., Herrero, G. Y Linage, J.A. (Coord.), Sepúlveda en la Historia, pp. 37-58, Ayuntamiento de Sepúlveda, Segovia, 509 pp.
  • Gil, J.; Carenas, B.; Segura, M.; García Hidalgo, J.F. y García, A. (2004): Revisión y correlación de las unidades litoestratigráficas del Cretácico Superior en la región central y oriental de España. Revista de la Sociedad Geológica de España, 17(3-4), 249-266.
  • Gil, J.; García-Hidalgo, J.F.; Segura, M.; Carenas, B.; García, A.; Temiño, J.; y Díaz de Nera, A. (2008). Arquitectura estratigráfica de alta frecuencia de una secuencia de 3er orden en el margen costero de la Cuenca Ibérica (Provincia de Segovia, España). Bol. R. Soc. Esp. Hist. Nat. Secc. Geol., 102 (1-4), 15-33.
  • Gil Gil, J.; García-Hidalgo Pallarés, J.F.; Segura Redondo, M.F.; López Olmedo, F.; García Quintana, Á.; Díaz de Neira, J.A.; Montes, M.; Nozal, F. (2010). El Cretácico del Sistema Central (España): Registro estratigráfico, contexto deposicional y esquema evolutivo. Boletín Real Sociedad Española de Historia Natural. Sección Geologica. 104, 15-36.
  • Olmedo, J.; Calvo, J.P.; González Ubanell, A.; Fernández Cánovas, M. (2004). La Caliza Rosa Sepúlveda: yacimientos, características petrofísicas y utilización en construcción. Geo-Temas, 6(1), 279-282.
  • Pedrazuela González, F. (2016). Caracterización petrográfica y petrofísica de la piedra monumental en la Provincia de Segovia. Tesis Doctoral. Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Ciudad Real, Universidad de Castilla-La Mancha, 443 pp.+planos.
  • Vegas, J. (1998). El cretácico en la provincia de Segovia. Caracterización y degradación de rocas ornamentales y de cantería. Colección Becas de Investigación, Caja Segovia, Segovia, 54 pp.

 

Dedicado en agradecimiento a mis admirados amigos sepulvedanos y sepulvedanos adoptivos, de los que tanto he aprendido y espero seguir aprendiendo: Antonio Linage, Juan Emilio Cristóbal, Diego Conte, Jesús Curdeiro, Guillermo Herrero y José Miguel Corral ‘Coty’.