Minicrónicas gráficas semanales de un geólogo segoviano en Suiza (IV)
A cualquier turista o foráneo que visita la provincia de Segovia, lo primero que le llama la atención de la arquitectura común de los edificios es el tejado. No es raro encontar a alguien mirando hacia arriba diciendo: «¡Pero si aquí ponen las tejas al revés!»

No, no ponemos las tejas al revés. Simplemente solo se pone una de las tongadas de tejas, ‘la de abajo’, la llamada teja a canal, porque se colocan imbricadas formando un canal escalonado, para que el agua escurra de la parte superior hasta el alero o canalón. Falta por poner la otra hilera de tejas, ‘la de arriba’, o teja a cobija, porque cubre o cobija las juntas de las hileras de las tejas canal.

Los historiadores, arquitectos y etnógrafos no se ponen del todo de acuerdo en el motivo por el cual en parte de la provincia de Segovia (no en toda) y otras limítrofes (como Soria y Burgos) solo se pone la teja a canal, montando los tejados ‘a la segoviana’.

Hay varias hipótesis y teorías que tienen seguidores y detractores por igual:
- La más fácil y extendida es que se trata de un ejercicio de ahorro de costes en la construcción de los tejados, evitando poner cerca de la mitad de las tejas.
- Otros investigadores dicen que efectivamente se trataba de ahorrar, pero no solo en los materiales, sino en el pago de impuestos, que en determinado periodo histórico se abonaban en función del número de tejas del tejado.
- Hay otra corriente más pragmática que lo atribuye a un intento de aligerar el peso del tejado para evitar reforzar la estructura de la cubierta, sobre todo en aquellas zonas donde son frecuentes y abundantes las nevadas, que sobrecargan los mismos y pueden provocar su hundimiento.
- Finalmente otras personas alegan problemas de mantenimiento y reparaciones constantes que la presencia de la cobija causan por la formación de nidos de aves y descolocación de las tejas.
Sea la que sea la teoría o teorías acertadas o verdaderas, lo que sí que es cierto es que, como en casi todo, hay una explicación geológica que ayuda a entender por qué, faltando las tejas a cobija, el agua no termina penetrando en la cubierta a través de los huecos entre las hileras de las tejas a canal.
Existe una buena correlación cartográfica entre el sector de la provincia donde predominan los tejados ‘a la segoviana’ con las zonas del piedemonte y los macizos calcáreos, donde afloran las arenas silíceas (cuarzoarenitas) y las gredas (arcillas illíticas con algo de caolinita) del Cretácico Superior. (material 5 en el mapa adjunto); y con las arcillas de las campiñas (material 7 en el mapa adjunto) recogidas en los barreros.

¿Y qué tienen que ver los afloramientos de estas rocas con los tejados ‘a la segoviana’? Pues mucho, porque tradicionalmente los tejados en los que se ponía solo la teja a canal, debajo de las tejas, se ponía una ‘torta’ o capa de arcilla (greda), para impermeabilizar la cubierta y escurrir el agua sin que penetre (metodo conocido como ‘a torta y lomo’). Por ello, puede que los tejados ‘a la segoviana’ se hicieran solo o cerca de donde estaban disponibles estas gredas o arcillas para hacer la torta impermeable debajo. Recientemente esa capa impermeable se sustituyó por ‘uralita’, placas plásticas, cemento u ‘onduline bajo teja’.

En cualquier caso, no somos los únicos que hacemos los tejados ‘raros’. En muchos países de centroeuropa no usan la teja árabe (curvada), sino tejas planas, de diferentes formas y tamaños; y las diponen en hileras alternas. Es el caso de las tejas con forma de ‘cola de castor’ que se usan en los tejados de algunas zonas de Suiza. Es lo que en Berna se denomina Die Berner Biberschwanzziegel.

La disposición de las tejas planas (a veces estriadas), imbricadas alternantemente impide que existan ranuras entre ellas por las que penetre el agua.

Esta disposición da la sensación de que el tejado está formado por tejas de forma hexagonal a modo de escamas.

Si te interesa este tema, no dejes de visitar la exposición «Arte y Tradición. Muestra artesanal de fabricación de teja árabe» (domingo 13 de julio de 2025, a las 12.00 h, en las antiguas escuelas de Valle de San Pedro, municipio de Torre Val de San Pedro); una muestra a cargo de los vecinos del pueblo de Valle de San Pedro, que tuvieron la suerte de aprender un oficio tan interesante. Allí todavía se oyen los ecos del trabajo artesanal en una de las últimas tejeras de teja árabe de la provincia, la que regentó el célebre Ramón.

Financiación: la serie “Minicrónicas gráficas semanales de un geólogo segoviano en Suiza» (artículos-entradas I a XV) ha sido posible gracias a una estancia de investigación financiada por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (Gobierno de España) concediendo una ayuda-subvención para estancias de profesores e investigadores sénior en centros extranjeros, incluida en el Programa «Salvador de Madariaga», convocatoria 2023 (PRX23/00172). Y a la Fundación Hans Sigrist de la Universidad de Berna, por la ayuda suplementaria para profesores visitantes que son invitados por un miembro de la Universidad de Berna para desarrollar investigación en esta universidad.

