
Minicrónicas gráficas semanales de un geólogo segoviano en Suiza (XV y última)
Casi todas las ciudades históricas vinculadas a los ríos tienen puentes emblemáticos, los más antiguos, los más monumentales, los más asociados por la población a acontecimientos históricos… Es el caso del Ponte Vecchio sobre el río Arno en Florencia; el Pont Neuf sobre el Sena en París; o London Bridge y Clattern Bridge sobre el Támesis en Londres.
Segovia tiene y ha tenido varios de estos puentes históricos sobre el río Eresma (y también sobre el arroyo Clamores), entre los que podríamos destacar la Puente Castellana o Puente de San Marcos, el Puente de San Lázaro, el Puente de San Lorenzo, el puente de la Alameda o de los Huertos y, cómo no, en puente de acceso al Monasterio de Santa María del Parral (Puente del Parral) o puente sobre el Eresma en la calle de la Moneda. Todos ellos con origen medieval, o incluso más antiguos (los lugareños siempre les atribuyen «origen romano», han llegado a nuestros días con numerosas reconstrucciones, reformas y cambios, visibles en su arquitectura y materiales.

Además, muchos de estos puentes están vinculados a barrios, vecindarios o edificios con singularidad propia, como San Lorenzo, San Marcos, la Alameda del Parral, el Santuario de la Fuencisla o la Real Casa de Moneda de Segovia. Barrios y edificios que, dada su proximidad a los puentes y a las márgenes del río, se ubican en la llanura de inundación y han sufrido anegamientos históricos repetidos. Conocidos son las numerosas inundaciones históricas y recientes de la Real Casa de Moneda; objeto de numerosas investigaciones histórico-documentales, arqueológicas, dendrocronológicas, paleohidrológicas, hidráulicas y de prevención de riesgo de inundación; que se exponen cada año en la actividad divulgativa A todo riesgo y que se han recopilado en un capitulo del libro «A todo riesgo. Convivir con los desastres geológicos cotidianos en Segovia».

Untertorbrücke en Berna (Suiza)
En la actualidad, la ciudad de Berna (capital del cantón del mismo nombre y de la Confederación Helvética, o sea, de Suiza) tiene una docena de puentes, viaductos y pasarelas sobre el río Aare (un afluente del río Rin por su margen izquierda) en su tramo urbano y periurbano, construídos casi todos desde mediados del siglo XIX a inicios del siglo XXI; pero históricamente, durante siglos, únicamente un puente permanente cruzaba el río, el Untertorbrüke (que traducido del alemán-suizo al castellano podría ser algo como «puente bajo la torre»).

El puente anterior, construido en madera a mediados del siglo XIII, fue sustituido a partir de 1461 por otro de 52,5 m de longitud total. Junto con las dos puertas situadas en los extremos del puente y una serie de estructuras, el Untertorbrücke sirvió durante siglos como entrada oriental a la ciudad y fue remodelado en varias ocasiones. Los arcos de toba calcárea están sostenidos por pilares con tajamares de arenisca bernesa. Los pilares de la capilla del puente y de los accesorios de la presa sirven de miradores desde 1819. Hoy en día está abierto al tránsito de personas y mercancías, con tráfico rodado; y sirve de trampolín para los bañistas veraniegos del río Aare y de soporte de los practicantes de surf fluvial gracias a la fijación de cuerdas elásticas en su barandilla aguas abajo.

El caserío asociado y colindante al Untertorbrücke es el histórico barrio de Matte, con sus calles paralelas al río en la máxima curvatura de la curva de meandro, con sus característicos tejados. Y, por supuesto, este barrio está en zona inundable y se ha anegado en repetidas ocasiones a lo largo de la historia, como lo atestiguan documentos de archivos y hemerotecas, y hasta una columna limnimétrica que marca la altura alcanzada por las últimas inundaciones desde el siglo XX (…1906, 1999, 2005); y placas aisladas con la altura alcanzada por la última gran inundación, la del año 2005.



Pero los vecinos del barrio de Matte, lejos de lejos de dragar el río Aare a su paso por el tramo del puente, o construir altos muros y diques en sus márgenes, han adoptado la estrategia de convivir con el riesgo, adaptando sus viviendas y comercios para aumentar su resiliencia. Por ello, no es extraño ver en muchas de las puertas de las plantas bajas de los edificios de viviendas, garajes o tiendas, que disponen de carriles o soportes para instalar con antelación una serie de planchas o listones metálicos que bloqueen la entrada del agua en los edificios.


De esta manera, aunque el riesgo cero no existe y nunca podrán evitar el desbordamiento del río Aare en el barrio de Matte, al menos se consigue minimizar los daños e impactos, conviviendo y disfrutando de un río vivo y dinamico.

Financiación: la serie “Minicrónicas gráficas semanales de un geólogo segoviano en Suiza» (artículos-entradas I a XV) ha sido posible gracias a una estancia de investigación financiada por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (Gobierno de España) concediendo una ayuda-subvención para estancias de profesores e investigadores sénior en centros extranjeros, incluida en el Programa «Salvador de Madariaga», convocatoria 2023 (PRX23/00172). Y a la Fundación Hans Sigrist de la Universidad de Berna, por la ayuda suplementaria para profesores visitantes que son invitados por un miembro de la Universidad de Berna para desarrollar investigación en esta universidad.

