Las hoces del río Riaza

(Extracto del apartado 13.2 del libro Las raíces del paisaje)

El río Riaza atraviesa la provincia de Segovia de sur a norte, desde el Puerto de la Quesera (Riofrío de Riaza) hasta Montejo de la Vega de la Serrezuela, configurando paisajes singulares. Entre ellos, sin duda destaca el cañón fluviocárstico que forma el río entre Maderuelo y Montejo, como si antes de abandonar la Provincia el río quisiera ‘imitar’ la labor realizada por otras corrientes segovianas (Duratón, Pirón, Eresma, Tejadilla…).

            Las Hoces del río Riaza se sitúan en el extremo nororiental de los relieves de la Sierra de Pradales (o La Serrezuela), en el vértice donde limitan las provincias de Segovia, Soria y Burgos. El río, discurriendo con dirección ESE-ONO a lo largo de unos diez kilómetros, ha excavado en las lastras circundantes un profundo valle de paredes verticalizadas que se extiende desde la cerrada del embalse de Linares del Arroyo hasta La Cuesta del Carrascal, en las inmediaciones de Montejo.

Desde el año 1974, existe un refugio de rapaces gestionado por la Asociación para la Defensa de la Naturaleza (WWF/ADENA) y otro menor a cargo de la Confederación Hidrográfica del Duero; con posterioridad el conjunto ha sido incluido dentro de la Red de Espacios Naturales de Castilla y León, protegido bajo la figura de Parque Natural.

Las Hoces del Riaza se caracterizan desde el punto de vista geomorfológico por laderas con dos tramos: uno superior con escarpes y cortados, con relieves turriculares (peñas); y otro inferior, hasta el fondo del valle, de vertientes rectilíneas (cuestas) cubiertas por vegetación arbórea. (Foto: Justino Diez). Las raíces del paisaje

            Como ocurría en el caso del Duratón, los materiales en los que el río Riaza forma su valle son rocas carbonáticas (calizas, dolomías, margas…) de edad Cretácico superior y origen marino, que se encuentran en disposición subhorizontal, salvo en los lugares donde han sido plegadas y falladas por la orogenia Alpina (como en la cerrada del embalse de Linares del Arroyo). El tramo final del valle está excavado en conglomerados calcáreos cenozoicos, compuestos de bloques y gravas cementados. Así pues, en las culminaciones y paredes de las Hoces afloran principalmente calizas, dolomías y conglomerados de colores beige-anaranjados, que confieren esa textura y tonalidad dorada-parda característica a las peñas y cortados. Además, su naturaleza carbonática posibilita la existencia de fenómenos cársticos, esto es, de carbodisolución por el agua, formando cuevas, torcas y simas (Peña Catedral), lapiaces, torreones y relieves ruiniformes, etc.

Los escarpes superiores de las laderas de las Hoces del Riaza (peñas) están salpicados por cortados en anfiteatro, que dejan aislados torreones o montículos alargados. (Foto: J.F. Martín Duque). Las raíces del paisaje

            El cañón propiamente dicho está encajado en el valle, y presenta tres tramos diferenciados: entre la presa de Linares del Arroyo y la desembocadura del barranco de Valugar, donde dibuja amplios meandros; entre dicha confluencia y las ruinas del convento de Casuar, con un patrón básicamente rectilíneo, de escasa sinuosidad; y el tramo situado entre el convento y la Cuesta del Carrascal, marcadamente meandriforme, conformando hoces en sentido estricto. Este hecho se refleja en la toponimia popular, que reserva términos como La Hoz, para los parajes del meandro situado en las inmediaciones del Refugio, dentro del último tramo. La diferente disposición de los tramos se debe a los controles litológicos y tectónicos, ya que atraviesa diferentes tipos de rocas y éstos están fracturados por fallas y diaclasas de distintas orientaciones, que condicionan la disposición de los principales cauces a favor de las zonas de debilidad, donde la roca fragmentada fue más fácil de erosionar por las corrientes.

            El desnivel entre la parte superior del valle, conformado por los ‘llanos’ (Llano del Raso, Llano de la Raya, Llanos de Cabeza Calderón, El Llanillo…), y el fondo del cañon (El Soto y La Vega) se aproxima a los cien metros; sin embargo tan sólo la mitad superior de este desnivel (unos 50 m) está constituido por cortados y paredes verticalizadas o ‘peñas’ (Peña de la Paloma, Peña la Zorra, Peña Rubia, Peña Hundida, Peña Portillo…), estando ocupada la parte inferior por laderas tendidas con depósitos de coluviones desprendidos y acumulados en las partes bajas o cuestas (Cuesta del Convento, Cuesta del Carrascal…). Es en las peñas, aprovechando pequeños abrigos, conductos cársticos, torreones y diaclasas ensanchadas, donde las rapaces construyen sus nidos y posaderos.

            Otras formas del relieve llamativas en el entorno de las Hoces del Riaza son los cerros testigos, lomas que han quedado preservadas de la erosión de su entorno gracias a estar apartadas de los barrancos y vallejos, o por estar culminadas por materiales más resistentes, que actúan como tapadera protectora. Los primeros salpican los llanos, y reciben el nombre de ‘cabezas’ (Cabeza, Cabeza Chica, Cabeza Grande, Cabeza Gorda, Cabezuelas, Cabeza de los Mojones, Cabeza Enebral…); los segundos se sitúan en las cuestas cretácicas (Cerros Otero y Valdevacas, en Villaverde y Valdevacas de Montejo) y en los materiales cenozoicos, bien en las orillas internas de meandros (Las Torres en Montejo de la Vega de la Serrezuela), o bien en los interfluvios de confluencias entre ríos y arroyos (recinto amurallado de Maderuelo, entre en río Riaza y el arroyo de San Andrés).

Para saber más

  • Bodoque, J.M., Chicharro, E., 1999. Dinámica y configuración de los sistemas naturales en la Hoz del río Riaza. X Premio de Medio Ambiente, Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Segovia, Segovia, 92 pp.
  • Cascos Maraña, C., 1988. La Serrezuela de Pradales. Estudio geomorfológico. Tesis Doctoral, Universidad de Valladolid, Valladolid. 629 pp.
  • Cascos Maraña, C., 1991. La Serrezuela de Pradales. Estudio Geomorfológico. Secretariado de Publicaciones de la Universidad de Valladolid, Valladolid. 602 pp.
  • Pinillos, M., Llorente, J., Martín, D., Díez, A., 2003. Itinerarios por los miradores de la provincia de Segovia. Colección Naturaleza y Medio Ambiente 38 XIV Premio de Medio Ambiente, Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Segovia, Segovia, 276 pp.
Secuencia de formación geológica del cañón y las hoces del río Riaza. Panel de la exposición permanente del Centro de Interpretación del Parque Natural de las Hoces del río Riaza (Junta de Castilla y León) en Montejo de la Vega de la Serrezuela.

geologiadesegovia.info
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