Durante la primavera-verano de 2026 se están realizando las obras de excavación y construcción de un edificio en la parcela que ocupa el cruce de la carretera de La Granja (CL-601a) con la avenida Juan Carlos I, en el paraje conocido por los segovianos como El Espolón, próximo a la plaza de toros de Segovia y al edificio del Servicio Territorial de Sanidad y Bienestar Social – Centro de Vacunacion (antiguamente llamado ‘Sanidad’).
La obra, en un solar vendido por la inmobiliaria Siete Picos, albergará además de viviendas, un espacio comercial de la cadena Ahorra Más, según se indica en la publicidad del vallado.

Al excavar la cimentación del edificio y las plantas bajo rasante (garajes, trasteros, salas de máquinas y huecos de ascensor, etc.), se han encontrado, como era previsible sobre el mapa geológico 1:50.000 de Segovia, rocas metamórficas paleozoicas: ortogneises glandulares, conocidos localmente como ‘piedra centenera’. Aunque localmente también afloran unos leucogranitos ricos en cuarzo y feldespato, que no aparecen representados aquí en el mapa geológico a escala 1:50.000.
Pero la sorpresa para algunos (l@s geólog@s segovian@s ya lo sabíamos) habrá sido ver que esos gneises y granitos se encuentran totalmente triturados, fracturados y alterados, de tal forma que los minerales como feldespatos están totalmente caolinitizados, dando lugar a un regolito blanquecino de bloques de gneis y granito en una matriz areno-arcillosa blanca.


El motivo de esta fracturación y alteración de los gneises y leucogranitos no es otro que encontarse en la zona de trituración de una banda de falla, que abarca desde la urbanización Mirasierra-El Palo, hasta las proximidades del monasterio de San Antonio el Real, desnivelando el piedemonte de la Sierra y generando todas las cuestas de Valdevilla-San José.

Esta característica geológica del subsuelo de la parcela tiene implicaciones geológicas, ya que la roca, al estar muy fracturada y alterada, facilita su excavación y la construcción de niveles bajo rasante (garajes subterráneos) con menores costes, ahorrando horas de martillo neumático y la necesidad de microvoladuras. Por todo ello, quien conoce la geología de detalle, parcela a parcela, ahorra más en los costes de las obras y optimiza el diseño y dimensionamiento de las edificaciones.

NOTA: Sirva esta entrada como sencillo homenaje a todas las instalaciones industriales y talleres que han ocupado esta parcela y sus edificaciones (en lo que se pensó incluso como una estación de un tranvía desde Segovia hasta La Granja de San Ildefonso) de El Espolón a lo largo del siglo XX, como parte de los telares de la fábrica de Klein para recubrimiento de las mangueras, o los talleres mecánicos y aparcamiento de camiones de Transportes Flores; y a sus trabajadores y trabajadoras.


