Algunas propiedades de los minerales

En este artículo pretendemos de modo sucinto describir las propiedades físicas de los minerales que pueden determinarse por inspección cuando estamos con nuestra gorrilla y nuestro pico, así podremos reconocer rápidamente qué tipo de mineral se trata y no ir a interrogar al geólogo de turno, que aunque amablemente responde a todas nuestras cuestiones, otras está plácidamente durmiendo una siestecilla o disfrutando de la arquitectura local. Otros métodos de reconocimiento, como los rayos X, el óptico o tood aquel que precisen equipos especiales los voy a pasar por alto, más que nada por que no cabe en la mochila y requieren un manual de instrucciones para su funcionamiento. Entonces empecemos despacio y con buena letra.

Hábitos y agregados cristalinos

El hábito es la apariencia de los cristales, así como la morfología de éstos cuando crecen juntos se denomina agregado; son fundamentales para el reconocimiento de los minerales. Os comentaré los fundamentales para que cuando os encontréis un mineral podáis fardar con palabras técnicas.

Cuando os encontreis un cristal aislado o distintos del resto, se deben emplear los siguientes términos:
– Acicular: cristales delgados como agujas.
– Capilar y filiforme: cristales como cabellos o hebras.
– Hojoso: cristales alergados, aplastados como hojas de cuchillo.

1. Cuando nos encontremos con un grupo de cristales distintos, se deben emplear los distintos términos:
– Dendrítico: arborescencia en ramas divergentes y delgadas, algo parecidas a las plantas.
– Reticulado: agrupación de cristales en redes.
– Divergente o radial: grupos de cristales radiales.
– Drusa: cuando una superficie está cubierta de pequeños cristales.
2. Cuando un mineral lo encontramos en grupos radiales o paralelos de cristales distintos se debe emplear los siguientes términos:
– Columnar: individuos que asemejan a columnas.
– Hojoso: agregado de muchas hojas aplastadas.
– Fibroso: agregados fibrosos delgados, paralelos o radiados.
– Estrellado: individuos radiales que forman grupos concéntricos o como estrellas.
– Globular: indiviuos radiales que forman grupos esféricos o semiesféricos.
– Botrioidal: cuando las formas globulares se agrupan como racimos de uvas (del griego botrio, racimo de uvas).
– Reniforme: individuos radiales terminados en masas redondas que paracen un riñón.
– Mamilar: grandes masas redondas que parecen mamas, formadas por individuos radiales.
– Coloforma: resulta con frecuencia difícil distinguis entre los agregados representados en los tres términos, y como resultado de ello el término coloforma a sido propuesto para incluir todas las formas más o menos esféricas.
3. Cuando un mineral está formado por escamas o laminillas, se emplean los siguientes términos:
– Exfoliable: cuando un mineral se separa fácilmente en placas y hojas.
– Micaceo: parecido al exfoliable, pero el mineral puede desintegrarse en hojas pequeñísimas, como en el caso de la mica.
– Laminar o tabular: cuando un mineral consta de individuos planos como placas superpuestos y adheridos unos a otros.
– Plumoso: formado por escamas finas con una estructura divergente o espumosa.
4. Cuando un mineral está formado por granos grandes o pequeños se llama granular.
5. Otros:
– Estalactítico: cuando un mineral es en forma de conos o cilindros grandes. Las estalactitas se forman por la deposición procedente del goteo de agua que contiene el mineral desde la bóveda de una cavidad.
– Concéntricos: una o más capas superpuestas alrededor de un centro común.
– Pirolítico: un mineral fromado por masas redondas del tamaño aproximado de un guisante.
– Oolítico: un agregado mineral formado por pequeñas esferass semejantes a las huevas del pescado.
– En bandas: cuando un mineral aparece en bandas estrechas de diferentes colores o texturas.
– Macizo: un agregado mineral formado por mineral compacto con una forma irregular, sin ninguna apariencia peculiar como los arriba descritos.
– Amigdaloide: cuando una roca, tal como el basalto, contiene nódulo en forma de almendra.
– Geoda: cuando una cavidad ha sido recubierta por la deposición de mineral, pero no ha quedado completamente rellena, la capa mineral, más o menos esférica, se denomina geoda. El mineral se presenta frecuentemente en bandas, como el ágata, debido a la deposición sucesiva del material. La superficie interior aparece frecuentemente recubierta con cristales en relieve.
– Concreciones: masas formadas por deposición de mineral sobre un núcleo. Algunas concreciones son casi esféricas, mientras que otras asumen gran variedad de forma.

Exfoliación, partición y fractura

1. Exfoliación:
Si un mineral, al aplicar la fuerza necesaria, se rompe de manera que deje dos superficies planas se dice que posee una exfoliación. La exfoliación depende de la estructura cristalina y tiene lugar sólo paralelamente a planos atómicos que poseen una fuerza de unión entre ellos débil.
2. Partición:
Los cristales maclados pueden separarse fácilmente a lo largo de los planos de composición. Cuando en un mineral se producen superficies planas por rotura a lo largo de dichos planos predeterminados, se dice que tiene partición. El fenómeno se parece a la exfoliación, pero hay que distinguirlo de ella por el hecho de que no lo exhibirán todos los ejemplares de un determinado mineral, sino sólo aquellos que estén maclados o hallan sido sometidos a una presión apropiada.
3. Fractura:
Por fractura de un mineral se entiende la manera como se rompe cuando no se exfolia o parte. Hay distintos tipos de fractura:
– Concoidal: cuando la fractura tiene superficies suaves, lisas, como la cara interior de una concha.
– Fibrosa o astillosa: cuando un mineral se rompe se vuelve fibras o astillas.
– Ganchuda: cuando un mineral se rompe según una superficie regular, dentada, con filos puntiagudos.
– Desigual o irregular: cuando un mineral se rompe según superficies bastas e irregulares.

Dureza

Se llama dureza a la resisitencia que ofrece la superficie lisa de un mineral al se rayada. El grado de dureza viene determinado por la observación de la facilidad o dificultad relativa con que un mineral es rayado por otro o por una lima o punta de accero. El mineralogista australiano F. Mohs, formó en 1824 una escala de diez minerales corrientes y por comparación con sus durezas se puede definir la de cualquier mineral. Los minerales que se citan a continuación dispuestos de menor a mayor dureza, se conocen con el nombre de escala de dureza de Mohs.

1. Talco
2. Yeso
3. Calcita
4. Fluorita
5. Apatitio
6. Ortosa
7. Cuarzo
8. Topacio
9. Corindón
10. Diamante

Los siguientes materiales pueden servir junto a la escala antes citada: la dureza de una uña es algo más de dos, la moneda de cobre alrededor de tres, el acero de un cortaplumas algo más de cinco, el vidrio de una ventana cinco y medio y el acero de una lima seis y medio. Con un poco de práctica, la dureza de los minerales por debajo de cinco puede ser fácilmente determinada por la facilidad con que puedan ser rayados con una navaja.
Tenacidad

La resistencia que un mineral opone a ser roto, molido, doblado o desgarrado, en resumen su cohesión, se conoce con el nombre de tenacidad. A continuación se facilitan los términos que se emplean para describir las diversas clases de tenacidad en los minerales.

1. Frágil: un mineral que fácilmente se rompe o reduce a polvo.
2. Maleable: un mineral puede ser conformado en hojas delgadas por percusión.
3. Séctil: un mineral que puede cortarse en virutas delgadas con un cuchillo.
4. Dúctil: un mineral al que se le puede estirar en forma de hilo.
5. Flexible: un mineral que puede ser doblado pero que no recupera su forma original una vez que termina la presión que lo deformaba.
6. Elástico: un mineral que recobraba su forma primitiva al cesar la fuerza que lo ha deformado.

Peso específico

El peso específico o densidad relativa de un mineral es un número que expresa la relación entre su peso y el peso de un volumen igual a 4ºC. Si un mineral tiene peso específico dos, ello significa que una muestra determinada de dicho mineral peso dos veces lo que pesaría un volumen igual de agua.

Brillo

El aspecto general de la superficie de un mineral cuando se refleja la luz se conoce con el nombre de brillo. El brillo de los minerales puede ser de dos tipos, metálico y no metálico. No hay una línea clara de separación entre estos dos grupos y ciertos minerales que están entre ambos tipos se les conoce algunas veces como submetálicos. a continuación se dan los términos que se emplean para describir el brillo de los minerales no metálicos:

– Vítreo: que tiene el brillo de vidrio (cuarzo y turmalina).
– Resinoso: que tiene el brillo de la resina (blenda y azufre).
– Nacarado: que tiene el brillo irisado de la perla. Se observa por lo general en las superficies de los minerales paralelos a los planos de exfoliación (talco).
– Graso: que parece estar cubierto con una delgada capa de aceite. Este brillo resulta de la luz difundida por una superficie microscópicamente rugos (nefelila, algunas especies de blenda y cuarzo masivo).
– Sedoso: como la seda. Resultado de la reflexión de la luz sobre un agregado paralelo de fibras finas (yeso fibroso, malaquita y serpentina).
– Adamantino: que tiene un reflejo fuerte y brillante como el diamante (cerusita y anglesita).

Color

Cuando la luz blanca incide en la superficie de un mineral parte de ella se refleja y parte se refracta. Si la luz no sufre absorción, el mineral es incoloro, tanto en la luz reflejada como en la transmitida. Los minerales son coloreados porque absorben ciertas longitudes de onde de la luz y el color es el resultado de la combinación de las longitudes e onda que llegan al ojo. Algunos minerales exhiben diferentes colores cuando la luz es transmitida en direcciones cristalográficas diferentes. Esta absorción selectiva es conocida como pleocromismo, si sólo hay dos direcciones, la propiedad se llama dicroísmo.

En algunos minerales el color es una propiedad fundamental directamente relacionada con sus elementos constituyentes principales y es, por consiguiente, constante y característico; en estos minerales, llamados ideocromáticos, el color sirve como medio de identificación importante.

Huella

El color del polvo fino de un mineral se conoce con el nombre de huella. La huella se emplea frecuentemente en la identificación de minerales, porque, aunque el color de un mineral puede variar entre límites amplios el de la huella es normalmente constante.

Tomado del Manual de Mineralogía de Dana, de Cornelius S.
Herlburt, Jr. y de Cornelis Klein.

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