¡Más se perdió en la Guerra! … hasta colecciones de minerales en Sepúlveda

La Guerra Civil española (1936-1939) fue, como todas las guerras pero especialmente las civiles entre compatriotas y familias, un auténtico desastre por la pérdida de vidas humanas y de proyectos vitales para centenares de miles de españoles.

Los efectos y consecuencias de la Guerra se dejaron sentir también en el ámbito académico con persecuciones, purgas, depuraciones y, finalmente, para los ‘perdedores’, el exilio. Incluso tuvo repercusión no solo en las personas sino en las cosas más nimias, como los recursos educativos y el material escolar.

portada-libro-vega-sombria-2005-72-ppiHace unas semanas, el diario digital El Pregonero de Sepúlveda, se hacía eco del 80º aniversario del fusilamiento de varias personas residentes en Sepúlveda. Efectivamente, como bien recoge Santiago Vega Sombría en su libro “De la esperanza a la persecución. La represión franquista en la provincia de Segovia”(Ed. Crítica, Contrastes, 2005): “El 21 de agosto los falangistas sacaron de la cárcel de Sepúlveda a cinco vecinos de la villa y los fusilaron en la carretera de Castillejo de Mesleón a Riaza… Allí permanecieron hasta octubre de 2004, cuando fueron recuperados por sus familiares y el Foro por la Memoria de Segovia”.

Las cinco víctimas eran dirigentes republicanos y socialistas de la localidad: Fermín Elías Sanz Velasco, Antonino Albarrán Moreno, Lucio Esteban Mansilla y Ángel Prieto Alonso. Este último, nacido en Astorga, de 68 años de edad, viudo, maestro con más de treinta años en la localidad, afiliado a Izquierda Republicana. Organizador de cantinas escolares, bibliotecas, colecciones de minerales, plantas, piezas arqueológicas, que fueron destrozadas posteriormente por los falangistas de la localidad.

En la Segunda República, la labor de muchos maestros rurales fue fundamental para la alfabetización de gran parte de la población española, no solo enseñando a leer y a escribir, sino también realizando una alfabetización científica en aspectos del territorio donde vivían, como conocer la gea, flora y fauna, aprender a respetarlas y conservalas. Muchos de ellos fueron auténticos pioneros en la recopilación de minerales, fósiles y restos arqueológicos que, con más o menos acierto (algunas veces deterioraron yacimientos), emplearon como recursos didácticos y aseguraron su conservación. Lamentablemente la actitud revanchista en uno y otro bando dio al traste con muchas de estas personas y los materiales que habían recopilado, impidiendo que sigan formando parte de los laboratorios de colegios e institutos, o que pasaran a formar parte de los museos provinciales y nacionales.

tumba-homenaje-a-los-fusilados-de-sepulveda-el-pregonero-de-sepulvedaFoto: El Pregonero de Sepúlveda

 

El caso de Ángel Prieto Alonso y sus colecciones de minerales no es más que uno de los miles de ejemplos similares que produjo la Guerra. Afortunadamente algunos de sus familiares y descendientes han seguido vinculados a la docencia y a Segovia; como la familia Martínez Calle, de la que forma parte Luisa, a quien tenemos que agradecer que nos haya hecho llegar esta noticia para la web de Geología de Segovia, y de quien Ángel Prieto era el tío de su abuela paterna, María Josefa Luengo Prieto.

Sirva esta breve nota como homenaje a todos ellos con el deseo de que no vuelva a repetirse en el futuro y que recuperemos ese espíritu de servicio a la enseñanza en el mundo rural.

geologiadesegovia.info
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.