Como todo el mundo sabe, el buen desarrollo de los cultivos agrícolas y la cantidad y calidad de sus productos resultantes dependen de varios factores, fundamentalmente: las semillas, de especies y variedades genéticamente buenas y adecuadas; el clima y la meteorología local en cada ciclo vegetativo, tanto por la temperatura ambiente, la precipitación, la humedad, la insolación y los eventos y extremos meteorológicos (heladas, olas de calor, sequías, inundaciones, granizadas…); las prácticas agrícolas y el buen hacer de los agricultores; y en último lugar, pero no menos importante, del substrato, terreno o suelo sobre el crecen las plantas, por su textura, estructura, composición y grado de humedad y nutrientes.

En el caso concreto de los afamados garbanzos de Valseca, este último aspecto, el suelo (estudiado por una disciplina científica llamada Edafología), ha sido pormenorizadamente analizado por el Laboratorio Agropecuario Provincial de la Sección Agraria y Calidad del Agua de PROdestur Segovia (Diputación de Segovia), como parte indispensable del Informe de justificación de la Marca de Garantía ‘Garbanzo de Valseca’.

Tabla resumen de resultados de análisis físico-químico de suelos del Municipio de Valseca. Fuente: PROdestur Segovia (2018).

A través de centenares de análisis físico-químicos y estudios llegan a la conclusión de que las características edafológicas de los suelos sobre los que crecen los garbanzos que se cultivan en Valseca son:

  • Textura (distribución del tamaño de grano de las partículas): media a pesada (arcilla >10%); por lo general el contenido en arcilla se encuentra en el rango del 20% al 35 %.
  • Bajo porcentaje de carbonatos, menor al 10%.
  • Bajo contenido en materia orgánica, menor al 1.5%.
  • No salino, conductividad eléctrica a 25ºC menor de 0.4 mS/cm.
  • pH medianamente básico. (7.4 a 7.8)
  • Baja fertilidad (bajo contenido en nitrógeno y fósforo, en cuanto al potasio los valores son más variables).

Los tres primeros aspectos edafológicos son los que se consideran que dan a los garbanzos de Valseca su buena calidad característica, unido por su puesto a la variedad local, clima y esmero en la producción y manejo de la cosecha.

Respecto a la textura, el cultivo de garbanzos prefiere las tierras silíceo-arcillosas o limo-arcillosas. En tierras muy arcillosas la producción es similar pero la calidad disminuye, ya que el exceso de arcilla suele dar lugar a una piel basta del grano; si bien, es imprescindible para su cultivo en secano un contenido mínimo que permita la acumulación de agua en el terreno para su cultivo en secano. El rango de arcilla (%) adecuado para el cultivo del garbanzo de Valseca, un mínimo de un 10% de arcilla para permitir una acumulación suficiente de agua para el desarrollo de cultivo y no más de un 40% de arcilla para evitar el detrimento en la calidad (PROdestur Segovia, 2018). Esto corresponde, dentro del rango del diagrama triangular de texturas, a los suelos denominados ‘francos’, esto es, con parecidas proporciones de arena, limo y arcilla; y a todas sus variedades: francos-arcillosos, franco-limosos, franco-arenosos…

Clasificaciones de Suelos USDA para el rango de porcentaje de arcilla adecuado para el cultivo del garbanzo de Valseca entre un 10% y un 40%. Fuente: PROdestur Segovia (2018).

Respecto al contenido en carbonatos del suelo, favorece a la finura del grano del garbanzo la ausencia o bajo contenido de ellos (carbonatos totales <10%); aunque pueden producirse garbanzos de buena calidad en terrenos calizos, siempre que sean muy ricos en potasa (potasio asimilable ≥ 150 ppm), pues el potasio abundante detiene en la planta la absorción de cal, y además se tendrá en cuenta que la caliza activa no supere el 5%.

Finalmente, las tierras con elevado porcentaje de materia orgánica y más sin descomponer tampoco favorece a la calidad.

¿Y por qué son tan buenos los suelos de Valseca para los garbanzos?

La respuesta, una vez más, está escrita en las rocas sobre las que se han desarrollado esos suelos. Si echamos un vistazo al mapa geológico de Valseca y sus términos colindantes, veremos una enorme variedad de tipologías de rocas (ígneas, metamórficas, sedimentarias), composiciones (silíceas, carbonáticas…), y texturas (pedregosas, conglomeráticas, arenosas, limosas, arcillosas…); y de muy diferentes edades, que van desde gneises con 490 millones de años, a limos y arenas que se están depositando hoy en día en el fondo de los arroyos y barrancos.

Pero los garbanzos en Valseca no se han cultivado históricamente ni se siembran en la actualidad en cualquier sitio. Hay tres sectores del término municipal, todos ellos en la parte occidental, donde se concentran la mayoría de los cultivos de garbanzos: zona nor-(o)este, en los parajes de La Redonda y El Canto (hacia Los Huertos); zona media-(o)este, en el paraje de Arquites (hacia Hontanares de Eresma); y zona sur-(o)este, en los parajes de Rompezapatos y El Parralejo (hacia Lobones).

Mapa de localización de parcelas cultivadas de garbanzo de Valseca en las campañas 2016 y 2017 por productores de la Asociación para el desarrollo del Garbanzo de Valseca. Fuente: PROdestur Segovia (2018).

Y estos parajes de Valseca no están sobre los berrocales y terrenos pedregosos en los granitos; ni en las lastras y cuestas arenosas sobre las calizas, dolomías y arenas silíceas; sino solo y exclusivamente sobre las campiñas y llanos desarrolladas sobre las rocas sedimentarias cenozoicas (antes llamadas ‘terciarias’), con conglomerados, arenas, limos y arcillas.

Composición de cuatro esquinas de los mapas geológicos a escala 1:50.000 de las hojas 456 (Nava de la Asunción), 457 (Turégano), 482 (Valverde del Majano) y 483 (Segovia), que comprende todo el término municipal de Valseca y colindantes. Fuente: Álvarez et al. (1987-88), Arenas et al. (1988), Del Olmo et al. (1986-87) y Arenas et al. (1990)

Y más concretamente a un polígono irregular lobulado (como una hoja de roble), de disposición elongada sureste-noroeste (como las principales tierras de cultivo de garbanzos), que en el mapa geológico aparece con colores amarillos y la numeración 33 (cuadrante de Segovia), 22b (cuadrante de Valverde del Majano) y 28 b (cuadrante Nava de la Asunción). La leyenda de estos mapas identifica esta zona como: “Cantos y arenas”, de edad Aragoniense inferior a medio (entre hace 16 y 12 millones de años), dentro del Mioceno (Cenozoico).

Leyenda del Mesozoico y Cenozoico, y cuadrante noroccidental del mapa geológico de la hoja de Segovia, con buena parte del término municipal de Valseca. Fuente: Arenas et al (1990).

Estas rocas sedimentarias de texturas variadas, que permiten desarrollarse sobre ellas los suelos francos sobre los que se cultivan los garbanzos de Valseca, se formaron a lo largo de los últimos 65 millones de años (cuando empezó el abombamiento y levantamiento del Sistema Central), por la erosión de los relieves de la Sierra de Guadarrama y el arrastre de sedimentos por torrentes y arroyos hasta la actual posición de Valseca.

Reconstrucción idealizada de la provincia de Segovia durante el Mioceno, con la posición que ocuparía la actual localidad de Valseca. Dibujo: Jorge Soler Valencia (Q.E.P.D.). Fuente: Díez-Herrero y Martín Duque (2005).

Como el depósito de estos arrastres se produjo de forma entremezclada en unos ambientes llamados abanicos aluviales, en un mismo banco o capa de sedimento se puede encontrar entremezclados: cantos rodados silíceos (cuarzo, otras variedades de la sílice, granitoides, gneises); gravas y arenas arcósicas compuestas de cuarzo, feldespatos (que aportan aluminio, potasio, sodio y calcio a los suelos) y micas (que aportarán hierro, potasio, magnesio y otros cationes); y limos y arcillas, con composiciones variadas, tanto illíticas (que aportan potasio), como esmectíticas (que aportan magnesio), e incluso arcillas especiales con propiedades absorbentes del agua (como sepiolita y palygorskita; la llamada ‘tierra de Valseca’, ya mencionada en el siglo XVIII por el químico francés Louis Proust).

Esquema idealizado de la distribución de facies texturales desde la alineaci´n montañosa a lo largo de los abanicos aluviales coalescentes,
Corte geológico simplificado desde los relieves de la Sierra hacia la campiñas y llanos, con la distribución de facies texturales y sus cambios laterales de facies; y situación de Valseca.

Además, estos mantos o capas de sedimentos varían tanto en la vertical como lateralmente en superficie (los llamados ‘cambios de facies’ por los geólogos), por lo que dentro de un mismo paraje o parcela, podemos tener mezclas de texturas y composiciones. Precisamente lo que los estudios edafológicos de PROdestur Segovia nos dicen que requieren los garbanzos de Valseca para tener esta calidad y fama. Más hacia el sureste, en los términos de Bernuy de Porreros, Zamarramala y La Lastrilla, las mezclas de rocas del sustrato dan suelos más pedregosos, conglomeráticos, y arenosos, y además con demasiados carbonatos; y más hacia el noroeste, en los términos de Los Huertos, La Roda de Eresma y Carbonero de Ahusín, afloran rocas calcáreas con suelos pedregosos y demasiados carbonatos; y hacia el noreste (Encinillas) y suroeste (Hontanares de Eresma) las rocas del sustrato dan suelos demasiado arcillosos para el buen cultivo de los garbanzos. Valseca y sus alrededores están, por lo tanto, en el sitio perfecto por su geología para generar los suelos idóneos para cultivar sus afamados garbanzos.

Extracto de un corte geológico SSE-NNW con la disposición de facies en la que se ubica la localidad de Valseca. Fuente: Del Olmo et al. (1986-87).
Columnas estratigráficas de la disposición en la vertical de las diferentes unidades geológicas (capas o niveles) en diferentes localidades de la campiña occidental segoviana. Obsérvese que, además de Valseca, la otra localidad que está sobre ese mismo tipo de rocas es Labajos, también famosa por sus garbanzos (¿casualidad? No, Geología). Fuente: Del Olmo et al. (1986-87).

Para saber más…

  • Álvarez, F., Casquet, C., Fuster J.M., Martín Parra, J.M., Martínez-Salanova, J., Peinado Moreno, M. (1987-88). Mapa geológico de la Hoja nº 456 (Nava de la Asunción). Mapa Geológico de España E. 1:50.000. Segunda Serie (MAGNA), Primera edición. Instituto Tecnológico Geominero de España (ITGE), Madrid.
  • Arenas Martín, R., Fuster J.M., Villaseca, C., del Olmo Sanz, A., Pineda, A. (1988). Mapa geológico de la Hoja nº 457 (Turégano). Mapa Geológico de España E. 1:50.000. Segunda Serie (MAGNA), Primera edición. Instituto Tecnológico Geominero de España (ITGE), Madrid.
  • Arenas Martín, R., Fuster J.M., Martínez-Salanova, J., del Olmo Sanz, A., Villaseca, C. (1991). Mapa geológico de la Hoja nº 483 (Segovia). Mapa Geológico de España E. 1:50.000. Segunda Serie (MAGNA), Primera edición. Instituto Tecnológico Geominero de España (ITGE), Madrid.
  • Del Olmo, A., Martínez-Salanova, J., Martín Parra, J.M. J.G. (1986-87). Mapa geológico de la Hoja nº 482 (Valverde del Majano). Mapa Geológico de España E. 1:50.000. Segunda Serie (MAGNA), Primera edición. Instituto Tecnológico Geominero de España (ITGE), Madrid.
  • Díez Herrero, A. y Martín-Duque, J.F. (2005). Las raíces del paisaje. Condicionantes geológicos del territorio de Segovia. En: Abella Mardones, J.A.; Salinas, B. y Yoldi, L. (Coords.), Colección Hombre y Naturaleza, VII. Ed. Junta de Castilla y León, 464 págs.
  • PROdestur Segovia (2018). Suelos. Extracto Informe justificativo Marca de Garantía ‘Garbanzo de Valseca’. Laboratorio Agropecuario Provincial. Sección Agraria y Calidad del Agua. PROdestur Segovia, Diputación de Segovia, 9 pp. (documento inédito amablemente facilitado por Dña. Elena Soblechero).

Agradecimientos

Al Laboratorio Agropecuario Provincial de la Sección Agraria y Calidad del Agua de PROdestur Segovia (Diputación de Segovia), y en especial a Elena Soblechero, Ana Escorial, María Gómez y Magdalena Rodríguez (Diputada de Área), por facilitarnos toda la información y documentos necesarios para realizar esta entrada a la web y poner todo tipo de facilidades a su publicación y divulgación pública. Y por continuar con la labor de muestreo y análisis de suelos en la Marca de Garantía Garbanzo de Valseca, con el fin de mejorar la calidad y prestigio del producto

A la Asociación para el Desarrollo del Garbanzo de Valseca y varios de sus miembros, como Ignacio Rincón, José María de Marcos y otros tantos que siempre nos han transmitido su conocimiento y sabiduría sobre el garbanzo y su cultivo en Valseca.

A los vecinos de Valseca, por su apoyo incondicional a nuestras iniciativas, empezando por su cronista, Álvaro Pinela, José Luis Herranz; y los colectivos como la Peña Rondaera.

Al Ayuntamiento de Valseca, y en especial a su Alcalde Alfonso Gil, Concejales, Alguacil, Secretario y Auxiliar de Secretaria, por darnos todo el apoyo y facilidades para los estudios geológicos en la localidad, la mejora del GeoMuseo y las geo-rutas, y la organización de actividades como los campamentos infantiles de verano (2019, 2020 y 2021), el Geolodía Segovia 2022 o los aniversarios 30º (2017) y 35º (2022) de la ASAM.