Recientemente se ha publicado un breve pero interesante artículo en Cota Cero, el periódico digital del mundo subterráneo, titulado «La España más subterránea«, sobre la importancia de las cuevas en nuestro país, con un ilustrativo mapa de las principales cavidades de España por su longitud o profundidad.

Mapa de situación de las principales cavidades de España por su longitud (superior a los 3 km). Fuente: Información de los grupos espeleológicos españoles y extranjeros; tomado de Ballesteros (2022) en Cota Cero.

Y, entre las 280 cuevas españolas que tienen una longitud conocida superior a los tres kilómetros, se encuentra una ubicada en la provincia de Segovia y en todo el sector meridional de la cuenca del Duero: los Enebralejos, en Prádena. Esta cavidad es la única de la provincia que está incluida en el catálogo de grandes cavidades españolas, con sus más de tres kilómetros y medio de desarrollo (longitud total, 3670 m; profundidad máxima, –13 m).

Redescubierta al realizar un pozo en 1932, una parte de su recorrido ha sido habilitada para la visita turística desde el año 1995. La cueva se puede dividir en tres sectores (Bielsa y Gutiérrez, 1999):

  • Entrada: galerías Turística, del Hundimiento y Talpa, y salas de los Enterramientos y Santuario.
  • Río Arriba: galerías Río Arriba, de la Tortícolis, y del Parto.
  • Río Abajo: galerías del Pozo, Intermedia y Río Abajo, y sala de la Diaclasa.

Entre las formaciones de espeleotemas destacan, dentro del sector turístico, las denominadas ‘Las Palmeras’ (dos columnas), ‘La Cascada’, ‘El Fantasma’ y ‘La Pared de los Colores’; en el recorrido espeleológico destacan ‘La Lámpara’ y los enrejados de estalactitas de las galerías del Parto y del Pozo.

Alzado esquemático de la cueva de los Enebralejos, donde se aprecia su desarrollo netamente horizontal, con varios niveles de galerías que siguen la estratificación de las dolomías y calizas cretácicas. Modificada de la imagen amablemente cedida por Julio Barea (Barea, 2001), en «Las raíces del paisaje» (Díez Herrero y Martín Duque, 2005).

En el mismo sector de Prádena se sitúan más de una treintena de cavidades, entre las que destacan por su desarrollo las cuevas: Pepón (1563 m, -16 m), El Jaspe (1254 m, -15,5 m), Nueva o de los Molineros (428 m, -15 m), y de las Mesillas (391 m, -8 m). La cueva del Jaspe es especialmente singular, tanto por su desarrollo vertical-horizontal (con cascadas, sumideros y sifones), como por servir de sumidero a un arroyo procedente de la Sierra.

Existe en la provincia de Segovia una abundante representación de los fenómenos denominados endokársticos: formas subterráneas asociadas a la acción cárstica. Se trata fundamentalmente de morfologías de desarrollo horizontal o subhorizontal (abrigos, solapos, galerías y cuevas), con una presencia menor de las formas verticales, como pozos y simas.

Las rocas susceptibles de ser karstificadas en la provincia de Segovia pueden agruparse en varios conjuntos:

  • Mármoles y calizas cristalinas proterozoicas y paleozoicas, como las aflorantes en diversos lugares de la Sierra de Guadarrama y su piedemonte (Vegas de Matute, Hontoria, Nueva Segovia…), y localizaciones puntuales de la Sierra de Ayllón (Estebanvela).
  • Calizas, dolomías, margas y areniscas dolomíticas mesozoicas, tanto jurásicas (Honrubia de la Cuesta, Torreadrada…) como sobre todo cretácicas (Segovia, Pedraza, Prádena, Sepúlveda…).
  • Conglomerados calcáreos, yesos, margas y calizas cenozoicas, situados en el borde de los macizos montañosos (Segovia, Francos, Fuentidueña…) o en los páramos septentrionales (Cuéllar, Sacramenia…).
Mapa de los macizos karstificables de Segovia y la situación de las principales cavidades (números en rojo), con sus dimensiones (longitud/profundidad en metros). Karst de Prádena: 1, Cueva de los Enebralejos (3670/-13); 2, Cueva Pepón o Pelón (1563/-16); 3, Cueva del Jaspe (1254/-15,5); 4, Cueva Nueva o de los Molineros (428/-15); 5, Cueva Las Mesillas (391/-8). Karst del Pedraza: 6, Cueva Nueva; 7, Cueva de la Cárcel o de la Puerta de la Villa; 8, Cueva de la Griega. Karst del Pirón: 9, Cueva de la Vaquera; 10, Cueva de la Arena; 11, Cueva de Murcielaguinos; 12, Cueva de Santiaguito. Karst del Duratón: 13, Cueva del Cuarcimalo I y II; 14, Cueva del Cura; 15, Cueva de Molinilla; 16; Cueva de los Siete Altares; 17, Cueva de la Lastra Giriega y Fte. Salud; 18, Cueva de la Nogaleda. Karst de Segovia: 19, Cuevas de Tejadilla (La Llave, El Buho y La Alcantarilla); 20, Cuevas del Parral; 21, Cuevas de Peñas Grajeras (Zape); 22, Cueva de la Zorra y del Alcázar; 23, Cuevas del Pinarillo-Clamores. Karst del Riaza: 24, Cuevas de El Casuar. Otras cavidades: 25, Cueva de Fuentidueña; 26, Cuevas de Castroserna; 27, Cueva de la Sima (Madrona); 28, Cueva de la Solana de la Angostura (Arevalillo de Cega); 29, Cueva del Tormejón (Armuña); 30, Cueva de la Mora (Aguilafuente); 31, Cuevas de Navares. Elementos exokársticos (números en verde): 1, Torca del Viejo (Torreiglesias); 2, Sima de Madrona; 3, Hundas de Arcones; 4, Dolinas de Prádena, 5, Torca de Francos; 6, Dolinas de Fuente Salada; 7, Dolinas de Valtiendas. En «Las raíces del paisaje» (Díez Herrero y Martín Duque, 2005).

Para saber más…

Este texto y algunas imágenes son un extracto del libro «Las raíces del paisaje» (Díez Herrero y Martín Duque, 2005), en el que se puede encontrar más información sobre esta cavidad, otras de la provincia de Segovia y las referencias bibliográficas citadas completas; y que puede ser descargado gratuitamente en formato PDF.

Otras obras publicadas (ver referencias completas en «Las raíces del paisaje«): Barea (2001); Barea (2002); Barea et al. (1999); Barea et al. (2000); Barea et al. (2002a); Barea et al. (2002b); Barea et al. (2002c); Bielsa y Gutiérrez (Dtors.) (1999); Gutiérrez (1998); Gutiérrez y Bielsa (1994); Llorente (1898); Moreno (1979-1980); Moreno (1989); Moreno y Sanz Donaire (1983); Ortiz (1997); Puig y Larraz (1896); Puig y Larraz (1897); Sección Espeleológica de Ingenieros Industriales (1982); Séptima promoción de la Escuela Técnica de Peritos Topógrafos (1979); TALPA.