Enrique IV y la prevención de riesgos geológicos en Segovia

Enrique de Trastámara (Valladolid, 5 de enero de 1425 – Madrid, 11 de diciembre de 1474)​ fue rey de Castilla, como Enrique IV, desde 1454 hasta su muerte en 1474. Era hijo de Juan II y de María de Aragón, y hermano paterno de Isabel la Católica, que se proclamó reina a su muerte; y del infante Alfonso, que le disputó el trono en vida. Algunos historiadores le llamaron despectivamente «el Impotente», por su supuesta falta de descendencia dinástica, aunque en los últimos años se ha reivindicado su papel como monarca y el legado de su reinado para la corona de Castilla.

Antes de ser proclamado rey en 1454, durante su etapa como príncipe de Asturias y heredero al trono (desde 1425, tres meses después de su nacimiento), su padre el rey Juan II le otorgó diversos títulos y señoríos de ciudades y villas (Logroño, Ciudad Rodrigo, Jaén, Cáceres…); entre ellos el de la ciudad de Segovia, con la que siempre tuvo una relación especial y un trato exquisito, con respeto a sus fueros y potenciando las construcciones y la incipiente industria de la que en su reinado fue uno de los motores económicos del reino y de Europa.

Fue precisamente de su etapa como Señor de Segovia, cuando el Archivo Municipal de Segovia conserva un documento único y singular: Provisión del príncipe D. Enrique para que la ciudad no consienta que se saque piedra ni arena del Alcázar ni de las murallas. 1 de mayo de 1451. AMSg. 31-1.

La transcripción paleográfica de este precioso documento permite interpretar, en sucesivas frases repetitivas e insistentes, que D. Enrique, Señor de Segovia, prohíbe la extracción de arenas y tierras en la base de la muralla de la ciudad de Segovia, para evitar que se produzcan desprendimientos y daños en esta.

Sabido es que desde la Alta Edad Media y seguramente con anterioridad, era frecuente la extracción de arenas silíceas (‘arena de mina’) y arcillas illíticas y caoliníticas (‘greda’) en las laderas que sirven de base a la cuesta-mesa en la que se asienta el recinto amurallado de Segovia. Así lo prueban desde algunos dibujos de las Cantigas de Alfonso X el Sabio de areneros en otras zonas de Castilla; hasta la existencia de la llamada «Cueva de Santo Domingo», en la que se supone que estuvo orando Santo Domingo de Guzmán y que, con casi toda seguridad, no era una cueva kárstica en rocas carbonáticas, sino una galería subhorizontal como las que se han excavado históricamente (hasta mediados del siglo XX) en los materiales cretácicos detríticos que orlan el piedemonte de la Sierra de Guadarrama (formación Arenas de Utrillas). Véase al respecto la preciosa entrada en nuestro blog-hermano, SegoMinas, y la videograbación documental sobre el tema en el canal de YouTube SegoMinas.

De esta forma, ese documento de D. Enrique se convierte en uno de los primeros testimonios escritos de que en el entorno del recinto amurallado de la ciudad de Segovia llevan décadas produciéndose movimientos de ladera (desprendimientos, vuelcos, deslizamientos, flujos, colapsos y reptación), muchos de ellos relacionados, condicionados o desencadenados por las actividades antrópicas (excavación de taludes y túneles, edificación, carga de laderas, zanjas de infraestructuras, fugas de redes de abastecimiento y saneamiento, retornos de riego de parques y jardines…).

Pero también se convierte en uno de los primeros documentos escritos de la adopción de medidas de mitigación preventivas de los riesgos geológicos en España, puesto que propone la restricción de actividades extractivas para prevenir con antelación que se produzcan futuros daños en la muralla de la ciudad.

Como conclusión, si bien del reinado de Enrique IV, como en el posterior reinado de su hermanastra Isabel I la Católica, no se tienen noticias de estudios geológicos de Segovia y su provincia (no así en otros territorios, sobre todo en Italia), de su etapa como príncipe y señor de Segovia disponemos de un documento pionero e innovador para la época.

Para saber más…

  • Díez Herrero, A. y Martín Duque, J.F. (1993). Geología, geomorfología y paleontología. En: Abella, J.A. y Yoldi, L. (Coord.). Varios autores (1993). Segovia: ecología y paisaje. Guía para una comprensión integral de la Ciudad, 37-49, Ed. MOPT, MEC, MAP y otros, Valladolid, 416 pp.
  • Díez, A. y Martín-Duque, J.F. (2005): Las raíces del paisaje. Condicionantes geológicos del territorio de Segovia. En: Abella Mardones, J.A.; Salinas, B. y Yoldi, L. (Coords.), Colección Hombre y Naturaleza, VII. Ed. Junta de Castilla y León, 464 pp.
  • Díez Herrero, A., García Peirotén, E., Martín Moreno, C., Sacristán Arroyo, N., Vicente Rodado, F.  (2021). A todo riesgo. Convivir con los desastres geológicos cotidianosSerie: Riesgos Geológicos / Geotecnia, nº 7. Publicaciones del Instituto Geológico y Minero de España, Madrid, 128 pp.
  • Díez Herrero, A.; De Marcelo Rodao, G.; Díez Herrero, A.; Escobar Burgueño, A. (2022). Los desastres naturales en la cultura tradicional segoviana. Colección Becas de Investigación, 16. Instituto de la Cultura Tradicional Segoviana ‘Manuel González Herrero’, Diputación de Segovia, Segovia, 320 pp. (295 pp + 5 Anexos). I.S.B.N. 978-84-17191-52-8; D.L. SG 197-2022.

geologiadesegovia.info
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