Groenlandia es como el Guadarrama, pero más vieja

Ahora que Groenlandia, por su posición geoestratégica y sobre todo por sus recursos minerales, es uno de los focos principales de la geopolítica mundial, ¿No os habéis preguntado cómo es su geología y qué esconde debajo de la gran masa de hielo que cubre cuatro quintos de la isla?

Principales unidades geológicas aflorantes en las costas de Groenlandia y depósitos y yacimientos de tierras raras. Fuente: Why Trump Wants Greenland.


Con una simple consulta a la Wikipedia podemos saber que la geología de Groenlandia está dominada por rocas cristalinas (metamórficas e ígneas) del Escudo Precámbrico.

Mapa geológico general de Groenlandia, con las principales provincias, cinturones, cuencas y escudos. Hawkings et al. (2021)

Además, como la superficie de la isla ha sido meteorizada y erosionada varias veces a lo largo de millones de años de historia geológica, y el clima limita el desarrollo de la vegetación, es posible observar impresionantes estructuras geológicas megascópicas a escala kilométrica, como contactos entre conjuntos de rocas (intrusiones, discordancias, diques, filones…), fallas, pliegues, etc.

Pliegue en una isla del fiordo Rey Oscar, resultado de la orogenia Caledónica. Fuente: Wikipedia.


En la parte oeste de la isla, alrededor de la capital, las rocas cristalinas del área de Nuuk/Qeqertarsuatsiaat comprenden algunos de los substratos rocosos más antiguos de Groenlandia. Consisten en dos conjuntos litológicos principales: el gneis melanocrático oscuro de Amitsoq; que es intruído y plegado de manera compleja en el gneis leucocrático de Nuuk, más joven. Este complejo de gneis occidental tiene aproximadamente 3600 millones de años.

Clasificación básica de los gneises según su estructura y coloración. Sacristán et al. (2016)

Si lo pensáis, son como los ortogneises de la Sierra de Guadarrama y su piedemonte, algunos también melanocráticos (como los que afloran en los Calocos, Revenga o Segovia capital; en lo que se vino a llamar Serie Fémica Heterogénea); y los leucogneises que los intruyeron como leucogranitos y que ahora se encuentran como bandas replegadas que sirven de substrato a las cascadas de chorros y chorrancas (Navafría, La Granja, Palazuelos). Lo único que en el Guadarrama son bastante más jóvenes de edad, entre 480 y 500 millones de años; asociadas a un evento orogénico mucho más antiguo. Casi seguro que los nativos groenlandeses no denominaban ‘piedra centenera’ a los gneises antes de la llegada de los tecnicismos europeos, porque dudamos que, aunque los suelos serán igual de pobres, pudieran cultivar centeno.

Corte geológico simplificado bajo los primeros kilómetros del Acueducto de Segovia, entre el azud de la Acebeda y el molino de Tilviejo. Fuente: Geología de Segovia desde IGME-CSIC.

También Groenlandia tiene intrusiones de rocas plutónicas, pero no como nuestros granitoides del Guadarrama y los macizos satélites (Balisa, Armuña, Zarzuela del Pinar…). La intrusión de Skaergaard es una intrusión máfica estratificada en el este de Groenlandia, formada hace 55 millones de años durante la apertura del océano Atlántico Norte. En este caso, sus rocas intrusivas son unos 250 millones de años más jóvenes y mucho más máficas (oscuras por tener más minerales ferromagnesianos como anfíboles y piroxenos) que nuestros granitos y granodioritas de Villacastín, El Espinar o La Granja.

Lo que desafortunadamente no tenemos en Segovia es un equivalente al Cinturón de Rocas Verdes de Isua, en la zona de Isukasia, al suroeste de Groenlandia, que contiene algunos de los lechos rocosos más antiguos del planeta, con aproximadamente 3800 millones de años. Estas rocas no está tan metamorfizadas como el lecho rocoso de gneis circundante, por lo que resultan de interés para comprender cómo se formó la superficie terrestre hace miles de millones de años. En esta zona se encuentran enormes recursos minerales de magnetita.

Y, por supuesto, lo que no tenemos en Segovia (o apenas nos queda después de miles de años de explotación desde la prehistoria y la dominación romana hasta nuestros días), son los enormes recursos y reservas minerales de Groenlandia. En Kvanefjeld hay grandes depósitos de óxidos de tierras raras .

Geología de Groenlandia y principales yacimientos minerales. Fuente: Greenland Invest desde GEUS

La principal mina de oro de Groenlandia es la mina Nalunaq, inaugurada en 2004. Nalunaq se encuentra a 33 km al noreste de Nanortalik , en el Cinturón Orogénico Ketilidiano del sur de Groenlandia. La mineralización de oro en cuarzo se produce a lo largo de una falla de inclinación superficial que se cree que es una falla de empuje en la que la superficie de falla del bloque levantado consiste en rocas metavolcánicas de facies de anfibolita del Paleoproterozoico; y y el bloque hundido consiste en rocas volcánicas alteradas y mineralizadas de forma variable (es decir, sulfuros masivos volcanogénicos). La mineralización de cuarzo y oro se ha datado entre 1770 y 1800 millones de años (Paleoproterozoico tardío), durante la orogenia Ketilidiana. Nada que ver con nuestras paupérrimas mineralizaciones de oro, también en filones de cuarzo, de La Atalaya -La Granja, San Rafael o Madriguera, que en mineralizaciones primarias se asocian a las fases finales de la orogenia Varisca, hace ‘tan solo’ 290-270 millones de años.

Filón principal (vena de cuarzo con oro) en un afloramiento de la mina de oro Nalunaq, Groenlandia meridional. Fuente: Wikipedia.

Una última curiosidad: un estudio reciente determinó que existe una columna o pluma de manto caliente que se eleva desde el límite núcleo-manto hasta la zona de transición del manto debajo del centro de Groenlandia. De eso tampoco tenemos en Segovia, al menos que se sepa. Sería interesante ;-), pero que no se entere el señor pelirrojo.

geologiadesegovia.info
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