El pasado viernes 17 de junio de 2022 se presentó en el local de la asociación familiar San Antonio de La Estación de El Espinar, el libro titulado «Los hornos de cal de El Espinar«, del que es autor el biólogo y viverista Juan Frutos Sánchez Cubo.

El emotivo acto, que fue dirigido por el también autor de numerosas obras sobre la historia del transporte y amigo del autor del libro presentado, Juan Andrés Saiz Garrido, contó con la asistencia de numeroso público de La Estación de El Espinar y localidades cercanas.

El libro ha contado con el apoyo de la Diputación de Segovia (Vicepresidente y Diputada) y el Ayuntamiento de El Espinar, y numerosos colaboradores que han aportado material e información, como: familiares y descendientes de los últimos caleros de La Estación de El Espinar, el hijo del autor como fotógrafo, arqueólogos (José Miguel Muñoz) y geólogos (Andrés Díez).

Tras la presentación del mismo, el autor dedicó un dilatado espacio de tiempo a la dedicatoria y firma de ejemplares, entre los numerosos compradores que deseaban adquirir el libro. Imaginamos que los interesados pueden adquirir ejemplares a través de Internet o en el vivero La Estación (C. Madrid, 2, 40400 La Estación de El Espinar, Segovia; 921 18 82 05).

Deseamos éxito a este nuevo libro y al proyecto que desean emprender para recuperar al menos uno de los hornos de cal existentes en el entorno de La Estación de El Espinar.

Antecedentes del estudio de los hornos de cal y los caleros en la provincia de Segovia

La obra presentada se viene a sumar al pequeño pero interesante fondo bibliográfico existente sobre la cal y los caleros a la provincia de Segovia.

Quizás el precedente más remoto que conocemos sean las descripciones e inventario preliminar de hornos de cal que realizaron Jorge Soler, Isabel Marqués y J. Ignacio García, en su ‘Inventario del Patrimonio Industrial de Segovia‘, inicialmente en formato digital (aplicación con una base de datos de fichas e ilustraciones) inédito a finales del siglo XX, que fue publicado por la Cámara de Comercio e Industria de Segovia (2004); y finalmente resumido en un librito de la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce, titulado ‘Patrimonio Industrial en Segovia‘ (Soler, 2014).

Calera de Cabezuela. Colección Jorge Soler. Fundación Juanelo Turriano.

Simultánea y posteriormente, en el libro ‘Las raíces del paisaje. Condicionantes geológicos del territorio de Segovia‘, Andrés Díez Herrero y José Francisco Martín Duque (2005) dedican varias páginas del capítulo de ‘Etnogeología‘ al oficio de la cal, entrevistando a los últimos caleros de Vegas de Matute y recogiendo sus testimonios y los restos materiales.

Horno de cal en Vegas de Matute. Foto: Alberto Carrera en Las raíces del paisaje (2005).

Quizás lo más reseñable que se ha hecho y publicado en la última década sean los trabajos del equipo de arqueólogos, historiadores y arquitectos que llevaron a cabo las propuestas recuperación de los hornos de Vegas de Matute (arroyo Zancado o ‘Zancao’, Fuente de las Viñas y otros parajes), documentando los restos y llevando a cabo una exhaustiva labor histórica, etnográfica y patrimonial; plasmada en la actuación del ‘Parque arqueológico hornos del Zancao‘, artículos en revistas (Muñoz y Schnell, 2006; Asenjo et al., 2013), comunicaciones a congresos y libros completos, entre los que destaca el titulado ‘Hornos de Cal en Vegas de Matute«, de J. M. Muñoz y P. Schnell (2007).

El proyecto divulgativo y didáctico de la Mancomunidad Geominera (Mancomunidad Interprovincial Castellana) también propició el estudio y difusión de los valores asociados al oficio de la cal a mediados de la pasada década, incluyendo entre sus 10 lugares del patrimonio histórico minero a la ‘Industria histórica de la cal en Vegas de Matute’ (PM-03) y recorridos por las caleras de Ituero y Lama.

También Nuria Sacristán y Fuencisla Vicente en su obra ‘Las piedras y los paisajes en la cultura tradicional de Segovia. Primera aproximación a la etnogeología segoviana‘ (2018) recogen aspectos del trabajo de la cal y los caleros.

Existen otros muchos trabajos e iniciativas de estudio y recuperación de hornos de cal en la provincia de Segovia, entre las que cabría destacar los realizados en: Ituero y Lama (‘Una de cal y otra de historia. Los hornos de cal de Ituero y Lama (Segovia)‘; Quintana, 2005), arroyo Matamujeres o del Hocino (Hontoria-Madrona), las comarcas de Pedraza y Sepúlveda (entorno del priorato de San Frutos), etc.

Esperemos que cunda el ejemplo y que se estudien, documenten y recuperen más infraestructuras de nuestra arqueología e historia industrial, de alto valor etnográfico y que constituyen un recurso turístico rural de primer orden, íntimamente ligado a los afloramientos de la piedra que servía de materia prima (rocas carbonáticas) y los materiales de construcción de los mismos (normalmente granitoides o gneises, para no ser tostados).