Eres una torca de postal

(extracto del libro «Los desastres naturales en la cultura tradicional segoviana«)

Un fenómeno geológico que suele ser catastrófico y producir desastres locales y puntuales, pero muy súbitos y dañinos, son los colapsos de cavidades o conductos kársticos subterráneos, formándose dolinas, torcas, hundas o ventanas kársticas.

En la provincia de Segovia hay una notable superficie de afloramiento de rocas karstificables, además de diferente naturaleza (dolomías, calizas, margas, yesos, areniscas dolomíticas, mármoles, etc.); la reducida precipitación media anual (salvo en áreas serranas, apenas se superan los 500 mm), las discontinuidades y escasa potencia de los cuerpos rocosos karstificables y la dinámica de la karstificación respecto al encajamiento fluvial no ha posibilitado el desarrollo de un endokarst con formas verticales (pozos, simas y grandes salas y bóvedas). Por ello, los escasos colapsos de este tipo de conductos se limitan al hundimiento de techos de cavidades subhorizontales, muy superficiales (no más de 10 m de profundidad) y de escasas dimensiones (métricas a decamétricas).

Mapa de los macizos karstificables de Segovia y la situación de las principales cavidades (números en rojo), con sus dimensiones (longitud/profundidad en metros). Karst de Prádena: 1, Cueva de los Enebralejos (3670/-13); 2, Cueva Pepón o Pelón (1563/-16); 3, Cueva del Jaspe (1254/-15,5); 4, Cueva Nueva o de los Molineros (428/-15); 5, Cueva Las Mesillas (391/-8). Karst del Pedraza; 6, Cueva Nueva; 7, Cueva de la Cárcel o de la Puerta de la Villa; 8, Cueva de la Griega. Karst del Pirón; 9, Cueva de la Vaquera; 10, Cueva de la Arena; 11, Cueva de Murcielaguinos; 12, Cueva de Santiaguito. Karst del Duratón; 13, Cueva del Cuarcimalo I y II; 14, Cueva del Cura; 15, Cueva de Molinilla; 16; Cueva de los Siete Altares; 17, Cueva de la Lastra Giriega y Fte. Salud; 18, Cueva de la Nogaleda. Karst de Segovia; 19, Cuevas de Tejadilla (La Llave, El Buho y La Alcantarilla); 20, Cuevas del Parral; 21, Cuevas de Peñas Grajeras (Zape); 22, Cueva de la Zorra y del Alcázar; 23, Cuevas del Pinarillo-Clamores. Karst del Riaza; 24, Cuevas de El Casuar. Otras cavidades; 25, Cueva de Fuentidueña; 26, Cuevas de Castroserna; 27, Cueva de la Sima (Madrona); 28, Cueva de la Solana de la Angostura (Arevalillo de Cega); 29, Cueva del Tormejón (Armuña); 30, Cueva de la Mora (Aguilafuente); 31, Cuevas de Navares. Elementos exocársticos (números en verde): 1, Torca del Viejo (Torreiglesias); 2, Sima de Madrona; 3, Hundas de Arcones; 4, Dolinas de Prádena; 5, Torca de Francos; 6, Dolinas de Fuente Salada; 7, Dolinas de Valtiendas. Díez y Martín Duque (2005)

Los tres sectores donde se han descrito hundimientos y colapsos de cavidades kársticas son los macizos calcáreos de: Arcones-Prádena, con dolinas y uvalas como las de las Hundas de Arcones, que al tener en su mayoría una cobertura aluvial, no producen hundimientos repentinos catastróficos; cañones de los ríos Viejo y Pirón, con la torca del río Viejo; y la zona de Madrona, con la dolina de La Sima y las depresiones de la Fuente Salada. Además de múltiples ejemplos puntuales de formación aislada de torcas por colapso, entre las que destacan: los hundimientos de Valtiendas-Caserío de San José y la torca de Francos.

La Sima de Madrona es una forma exokárstica, posiblemente una ventana kárstica por hundimiento de una sala o galería ancha subsuperficial (Díez y Martín Duque, 2005; Gómez et al., 2009), que se ubica en las proximidades de la carretera SG-P-7211 Madrona-La Losa, en el PK1.

Vista de La Sima de Madrona en un momento de máximo encharcamiento del fondo por elevación del nivel freático. Foto: Andrés Díez Herrero.

Aunque el momento en que se produjo el hundimiento catastrófico es desconocido, no hay constancia documental de que se produjera en tiempos históricos ni recientes; sino, al contrario, hay una rica tradición etnográfica de su uso histórico como manantial de abastecimiento de agua por la población de Madrona. Por ello, y dada la proximidad de la legendaria fuente Salada (o Salá), el bodón de Los Berrales y el paraje de El Simarrón (donde supuestamente existía una gran cueva), se fraguaron varias leyendas de hundimiento de personas, animales y carruajes: «La reina mora y el noble cristiano», y sus variantes; «El tragón del rastrillo»; «Que el embudo trague a tu hijo» (Sanz, 2000; López García, 2002 y 2012; Díez y Martín Duque, 2005; Santamaría, 2016; Sacristán y Vicente, 2018); sin que ninguna de ellas aporte tampoco información acerca de la justificación popular del origen del hundimiento del techo de La Sima o cómo prevenirlos, sino tan solo las consecuencias de caer en la misma, una vez ya producido el desastre previo del hundimiento.

Desde hace décadas, los vecinos de Valtiendas y el Caserío de San José, han visto cómo periódicamente en sus campos de cultivo, sobre todo viñedos y tierras de secano, se forman repentinamente hundimientos de dimensiones métricas. Se trata de dolinas de colapso de las cavidades desarrolladas en las calizas miocenas (‘Calizas de los Páramos’) subyacentes a los terrenos aluviales de rañas y rañizos sobre los que se ubican mayoritariamente estos términos municipales. Tradicionalmente estos huecos eran tapados por los propios vecinos arrojando bloques de roca, ramas y tierra; pero no se tiene constancia de que hayan desarrollado ninguna manifestación cultural específica, ni de carácter preventivo (como los agricultores del valle del Ebro, que se colocaban troncos horizontales atados a la espalda para evitar caer si se abría un hueco repentinamente), ni para explicar el origen y distribución espacial de esos huecos (Mariano de la Fuente, com. pers.).

A finales de la década de 1990, de forma repentina, y tras unos días de tormenta, se formó una gran torca de forma cilíndrica (unos 12 m de profundidad por unos 6 m de diámetro) en un campo de cultivo de las campiñas situadas entre las localidades de Francos y Valvieja (paraje de Revilla-Cerro de la Horca), en la comarca de Ayllón. Tal fue la novedad y sorpresa, que la prensa local se hizo eco y fue reconocida por miembros del grupo de espeleología de Horizonte Cultural, por si en su fondo existieran accesos a cavidades practicables. La génesis de esta cavidad está relacionada con la karstificación de las rocas calcáreas cretácicas subyacentes, que afloran en el margen de la carretera C-114, en el PK 102, entre Francos y Estebanvela; y la karstificación también de los perfiles de calcretas y caliches desarrollados en los materiales cenozoicos que recubren estos materiales cretácicos.

Vista de la boca de la sima de colapso formada entre Francos y Valvieja, a los pocos días de su formación repentina. Foto: Andrés Díez Herrero.

El propietario o arrendatario del campo de cultivo precisamente había arado la víspera la superficie del terreno y se le recomendó que no siguiera realizando labores agrícolas durante un tiempo. Se abandonó ese sector y a lo largo de estas dos décadas han colapsado los taludes y rellenado la cavidad hasta casi igualarla con el terreno colindante. Nadie recordaba en el entorno la ocurrencia de hundimientos previos, ni de ninguna manifestación cultural relacionada con el fenómeno; aunque los topónimos de ‘Cerro de la Horca’ y ‘Horca’ resultan sospechosos de acontecimientos trágicos en ese paraje.

Vista cenital vertical de la sima de colapso formada entre Francos y Valvieja, a los pocos días de su formación repentina. Foto: Andrés Díez Herrero.

Finalmente, pero no por ello menos importante, está la torca del valle o cañón del río Viejo, en término de Torreiglesias. Es un ejemplo ‘de libro o postal’ de una dolina de colapso o hundimiento, por desmantelamiento del techo de una sala o galería amplia de una cueva muy superficial, que ha generado una cavidad de forma acampanada (con bordes en extraplomo) con un un cono de derrubios en su interior (con vegetación arbórea) y los restos de las cavidades conectadas en las paredes y fondo. Lo cual puede tener relación con el topónimo de esa lastra: Peña Tierna. Si se visita la zona, con los pertinentes permisos y acompañado por personas conocedoras del valle y el lugar, conviene extremar las precauciones por ser un lugar peligroso.

La depresión circular de la derecha de la imagen es la Torca del río Viejo, un buen ejemplo de pequeña dolina ‘de colapso’. Foto: Justino Diez (Díez Herrero y Martín Duque, 2005).

Las lastras circundantes se caracterizan por su extrema aridez, ya que incluso cuando están surcadas por pequeños ‘vallejos’, como el del centro de la imagen, éstos están secos. Es así porque las rocas que componen el macizo son muy permeables, y el nivel freático se encuentra aproximadamente a la misma altura del río, muy por debajo de la superficie de vallejos y lastras. De esta manera, el agua que precipita sobre estos terrenos se infiltra hasta llegar a ese nivel.

Vista oblicua de la torca del Viejo, con morfología campaniforme extraplomada, con un cono de derrubios en su interior en el que ha crecido vegetación arbórea. Foto: Andrés Díez Herrero.

Para saber más…

Ayuso Cañas, F. (2003). La Sima. Rutas Sentimentales I. El Soportal. Asociación de Vecinos de Madrona. http://elsoportal.avmadrona.com/rs01a09.htm#rtsi

Ayuso Cañas, F. (2017). La Sima de Madrona, en versión científica. Cuaderno de Madrona. Asociación de Vecinos de Madrona. http://cuaderno.avmadrona.com/mdm17_02_sima.htm

Díez, A. y Martín-Duque, J.F. (2005): Las raíces del paisaje. Condicionantes geológicos del territorio de Segovia. En: Abella Mardones, J.A.; Salinas, B. y Yoldi, L. (Coords.), Colección Hombre y Naturaleza, VII. Ed. Junta de Castilla y León, 464 pp. Páginas 208 a 217.

Díez Herrero, A.; De Marcelo Rodao, G.; Díez Herrero, A.; Escobar Burgueño, A. (2022). Los desastres naturales en la cultura tradicional segoviana. Colección Becas de Investigación, 16. Instituto de la Cultura Tradicional Segoviana ‘Manuel González Herrero’, Diputación de Segovia, Segovia, 320 pp. (295 pp + 5 Anexos). I.S.B.N. 978-84-17191-52-8; D.L. SG 197-2022.

Díez Herrero, A., Lozano Otero, G. y Vegas Salamanca, J. (2023). Ruta 1. Entre bolos, riscos y romanos. Turismo Geológico. Edita Prodestur Segovia Turismo, Diputación de Segovia. Segovia, marzo de 2023, 28 páginas. Depósito Legal: Web: https://www.segoviaturismo.es/ven-a-segovia/turismo-geologico/8381-entre-bolos-riscos-y-romanos . Folleto: https://www.segoviaturismo.es/docs/2023/turismo-geologico-ruta-1.pdf

Gómez Ortiz, G., Martín Crespo, T. y Maganto González, M.F. (2009). Aplicación conjunta de Georradar y Tomografía eléctrica para la evaluación del riesgo de colapso en la Sima de Madrona (Segovia). Geogaceta, 46, 35-38.

Gómez Ortiz, G. y Martín Crespo, T. (2012). Assessing the risk of subsidence of a sinkhole collapse using ground penetrating radar and electrical resistivity tomography. Engineering Geology, 149–150, 1-12.

Martín Duque, J.F., Rincón, A., 1988. Estudio de ordenación territorial en un sector de la cuenca del río Pirón (Segovia). Premios del I Concurso sobre el Medio Ambiente. Caja Segovia, Segovia, pp. 108-176.

Sacristán Arroyo, N. y Vicente Rodado, M. F. (2018). Las piedras y los paisajes en la cultura tradicional de Segovia. Primera aproximación a la etnogeología segoviana. Instituto de la Cultura Tradicional Segoviana “Manuel González Herrero”. Diputación Provincial de Segovia. 420 pp. ISBN: 978-8486789985.