Para saber si el evento de inundación que ha afectado a principios del mes de febrero de 2026 a la localidad gaditana de Grazalema podría producirse en alguna localidad de la provincia de Segovia, primero hay que entender que hay muy diferentes tipos de inundaciones y qué pasó allí.
El origen de las inundaciones terrestres suele ser dual: o bien el desbordamiento de corrientes fluviales (ríos, arroyos, torrentes, etc.); o bien el encharcamiento de zonas llanas o endorreicas por acumulación de la precipitación sin que circule sobre la superficie terrestre, por lo que también se llaman “por precipitación in situ”.

Otras causas de inundaciones terrestres, con menor incidencia, son la formación y aumento de nivel en lagos formados por represamientos causados por movimientos de ladera (p.e. Olivares, Granada) o avances glaciares; y el aumento del nivel freático por encima de la superficie topográfica como consecuencia de descargas de acuíferos, como ocurre en las depresiones kársticas (polje de Zafarraya, Granada).

Esta última tipología de inundaciones terrestres, de origen hidrogeológico (aguas subterráneas) y asociadas a ascenso de la superficie freática del acuífero kárstico por encima de la superficie terrestre debido a una recarga extraordinaria del acuífero por infiltración de lluvias intensas y acumuladas, es lo que ha pasado en la localidad gaditana de Grazalema y otras próximas en los últimos días de enero y primeros días de febrero de 2026. La consecuencia ha sido el aumento del caudal de las surgencias en la zona de descarga del acuífero, y la reaparición de nuevos manantiales y surgencias en la zona no saturada del acuífero, sobre los que en ocasiones se situaban viviendas y calles de la localidad.

Por lo tanto, si queremos buscar analogías a este evento de inundación hidrogeológica en la provincia de Segovia, lo primero que debemos preguntarnos es dónde existen acuíferos kársticos en nuestra provincia, que ocupan el subsuelo allí donde existen formaciones rocosas carbonáticas: calizas, dolomías, margas, areniscas de cemento carbonático, mármoles…
Como puede apreciarse, existen numerosas poblaciones de la provincia que se sitúan sobre estos afloramientos de rocas karstificables y, por lo tanto, sobre acuíferos kársticos, empezando por el recinto amurallado de la ciudad de Segovia, parte alta de Cuéllar, Sepúlveda, Zamarramala, etc.

Pero, en muchos de esos acuíferos kársticos sobre los que se ubican poblaciones de la provincia de Segovia, la superficie freática 3D (o su visión bidimensional como nivel freático) está situado a tal profundidad que, por mucha recarga que se produjera por lluvias intensas o fusión nival, no podría saturarse la parte vadosa y llegar a emerger a la superficie donde se ubican las edificaciones. Es el caso de Segovia capital (nivel freático a más de 30 m de profundidad), Sepúlveda, Pedraza…

Sin embargo, hay otros núcleos de población de la provincia que se ubican sobre afloramientos de rocas carbonáticas (calizas, dolomías, margas, areniscas dolomíticas…), en las que hay acuíferos kársticos, y que su superficie freática no se encuentra a demasiada profundidad (apenas unos pocos metros).

En estas localidades, como Madrona, Matabuena, Prádena, Casla, Fuentidueña… si se produjera una recarga extraordinaria del acuífero por lluvias intensas o prolongadas (o fusión nival, o infiltración de los ríos aguas arriba), sí que se podrían producir inundaciones hidrogeológicas semejantes a las acontecidas en Grazalema.

Buena prueba de ello es que en sus proximidades se han producido recientemente colapsos (dolinas y torcas), surgencias repentinas en donde había sumideros e incluso combustión espontánea de turbas en zonas de descarga de los acuíferos durante periodos de sequía; que incluso podrían producir asientos diferenciales, hundimientos y colapsos de edificaciones.

Como todo, para prevenir el riesgo y evitar daños y pérdidas futuras, sería conveniente estudiar la hidrogeología de estos acuíferos kársticos, para lo cual nuevamente desde las administraciones públicas se deberían promover la investigación geológica aplicada en la provincia de Segovia.

Para saber más …
Díez, A. y Martín-Duque, J.F. (2005): Las raíces del paisaje. Condicionantes geológicos del territorio de Segovia. En: Abella Mardones, J.A.; Salinas, B. y Yoldi, L. (Coords.), Colección Hombre y Naturaleza, VII. Ed. Junta de Castilla y León, 464 pp. Páginas 208 a 217.
Díez Herrero, A.; De Marcelo Rodao, G.; Díez Herrero, A.; Escobar Burgueño, A. (2022). Los desastres naturales en la cultura tradicional segoviana. Colección Becas de Investigación, 16. Instituto de la Cultura Tradicional Segoviana ‘Manuel González Herrero’, Diputación de Segovia, Segovia, 320 pp. (295 pp + 5 Anexos). I.S.B.N. 978-84-17191-52-8; D.L. SG 197-2022.
Díez Herrero, A., Lozano Otero, G. y Vegas Salamanca, J. (2023a). Ruta 1. Entre bolos, riscos y romanos. Turismo Geológico. Edita Prodestur Segovia Turismo, Diputación de Segovia. Segovia, marzo de 2023, 28 páginas. Depósito Legal: Web: https://www.segoviaturismo.es/ven-a-segovia/turismo-geologico/8381-entre-bolos-riscos-y-romanos . Folleto: https://www.segoviaturismo.es/docs/2023/turismo-geologico-ruta-1.pdf
Díez Herrero, A., Lozano Otero, G. y Vegas Salamanca, J. (2023b). Ruta 2. Cuevas, barrancas y troncos fósiles. Turismo Geológico. Edita Prodestur Segovia Turismo, Diputación de Segovia. Segovia, marzo de 2023, 28 páginas. Depósito Legal: Web: https://www.segoviaturismo.es/ven-a-segovia/turismo-geologico/8382-cuevas-barrancas-y-troncos-fosiles. Folleto: https://www.segoviaturismo.es/docs/2023/turismo-geologico-ruta-2.pdf
Gómez Ortiz, G., Martín Crespo, T. y Maganto González, M.F. (2009). Aplicación conjunta de Georradar y Tomografía eléctrica para la evaluación del riesgo de colapso en la Sima de Madrona (Segovia). Geogaceta, 46, 35-38.
Gómez Ortiz, G. y Martín Crespo, T. (2012). Assessing the risk of subsidence of a sinkhole collapse using ground penetrating radar and electrical resistivity tomography. Engineering Geology, 149–150, 1-12.
